| Actualizado: 14/01/2004 |
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Editora: Licda. Patricia García de Leiva, Asesora GTZ/PROMOCAP,
Guatemala, C.A.
e-mail: p.garcia@gtzpromocap.org.gt
Supervisión: Angelina Vázquez Riveiro, Mag. Antropología,
Asesora DEL, GTZ/PROMOCAP, Guatemala;
Coordinadora: REDEL
e-mail: avazquez@redel.cl
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Primer plano de el Quetzal, ave nacional de Guatemala.
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Visita de turistas a familia Q`eqchi`.
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El Proyecto Ecológico Quetzal nace a raíz de la visita de un grupo de estudiantes alemanes, quienes llegaron a Guatemala con el fin de terminar su práctica civil en 1988. Estos realizaron un inventario del Bosque Nuboso en las sierras de Caquipec, Guaxac y Yalijux en el Departamento de Alta Verapaz, detectando la mayor densidad de Quetzales con 145 aves por km2 en la sierra de Caquipec. Liderados por este grupo de estudiantes, se decide entonces crear el Proyecto Quetzal, como una ONG conformada por diversos actores altaverapacences, manejada por la Asociación Amigos del Bosque. Este primer proyecto concluyó luego de una serie de obstáculos, por lo que posteriormente se conforma el Proyecto Ecoquetzal como una otra Organización no Gubernamental, no lucrativa que es manejada actualmente por la Asociación Biosfera y Desarrollo Agrícola Sostenible (BIDAS). Hasta inicios del 2003, el Proyecto contó con el apoyo financiero de la Asociación Estadounidense National Fishing. Actualmente, el personal del Proyecto trabaja ad honorem y gestiona recursos para la sostenibilidad del Proyecto.
La cultura de tala de bosques y quema de tierra para la siembra de maíz, que ha caracterizado a los pobladores indígenas por varias generaciones, ha motivado a Ecoquetzal a definir su misión como “conservar y recuperar los bosques, su biodiversidad, respetando la cultura, y mejorar la calidad de vida de las comunidades Q´eqchi´es que habitan en los bosques de Alta Verapaz, a través de la gestión de alternativas económicas sostenibles y la investigación”.
Actualmente Ecoquetzal trabaja en las montañas de Guaxac, Yalijux, Caquipec, Chamá y en el área de influencia del Parque Nacional Laguna Lachuá en la comunidad de Rocjá Pomtilá con comunidades Q´eqchi´es para promover el uso sostenible de los recursos naturales de su área. El Proyecto trabaja en conjunto con las comunidades con el fin de identificar fuentes alternativas de ingreso a través de diversos programas:
El éxito de este programa se ha debido a que los mismos comunitarios son los instructores, lo cual ha permitido que se dediquen de tiempo completo a esta labor. A la fecha, se tienen sembrados frutales deciduos, como ciruela, durazno, melocotón, nectarinas y otros cultivos como el aguacate, piña, cítricos, café, macadamia y hortalizas familiares con verduras y papa. Además se han preocupado por diversificar la producción, contando ahora con la elaboración de jaleas de frutas por parte de las mujeres de las comunidades. En 2003, se han plantado ya alrededor de 16,566 frutales deciduos, cuya producción generará alrededor de Q1,000,000.00 (US$125,000.00), distribuido entre 500 familias. En total, en cuatro años, se han sembrado alrededor de 36,000 árboles, con una participación de 1,500 personas, que han dejado de quemar alrededor de 7,700 parcelas.
Por otro lado, el arrayán (Mirica cerífera) es un arbusto que crece en regeneraciones secundarias y que produce una semilla con alto contenido de cera, que luego es utilizada para la elaboración de candelas. En la época pre-hispánica, estas candelas eran utilizadas por Mayas Q´eqchi´para alumbrar sus hogares, para sus ritos religiosos y para pedirle a Tzuul taq´a (dios de los trece cerros) por la familia, sus animales y siembras. El Proyecto Ecoquetzal ha rescatado esta tradición de la cultura maya Q´eqchi´, y esta es una alternativa económica que se está aprovechando. Estas candelas han despertado interés a nivel internacional, y actualmente las comunidades se están concentrando en mejorar su calidad y diseños en alianza con la Asociación Gremial de Productos no Tradicionales –AGEXPRONT-, y las están exportando principalmente a Europa y Estados Unidos, en donde cuentan con importantes compradores.
Con la siembra de arrayán se ha logrado manejar en forma sostenible un área de bosque secundario de 500 Ha, con lo cual ha disminuido notablemente el riesgo de incendios forestales. Entre los años 2002-2003, debido a la caída en los precios del cardamomo y el café, las familias completas se dedicaron a cosechar el arrayán, trabajo que antes sólo realizaban las mujeres y los niños en sus ratos libres, por lo que se compraron Q94,092.00 (US$11,761.50), que ingresaron directamente a las comunidades. En total, desde 1998, se han comprado 15,203 libras de arrayán, lo que equivale a un ingreso de Q182,425.10 (US$22,803.14) para alrededor de 600 familias.
Esto ha resultado en una mejor calidad de vida para las comunidades, que se nota en mejores índices de salud, así como en los tipos de construcción que ahora utilizan para sus viviendas, que ahora son de lámina y madera.
Uno de los principales proyectos dentro de este programa es el de turismo comunitario, que es otra alternativa que se ha visualizado para proteger los bosques de Alta Verapaz, ya que los agricultores se han dado cuenta de que les es más rentable proteger el bosque y mostrarlo a los turistas, que talar y quemar para la siembra de maíz. Entre el 2000-2001, 270 turistas visitaron el bosque nuboso, beneficiando a 28 familias en las comunidades de San Lucas y Chicacnab, que recibieron un ingreso de Q27,000.00 (US$3,375.00). En el 2002 se incrementó el número de familias participantes de estas comunidades en el programa de ecoturismo a 31 casas, que recibieron la visita de 207 turistas que buscaban conocer la naturaleza y compartir con las familias y así conocer la cultura maya Q´eqchi´; lo cual les generó un ingreso de Q58,660.00 (US$7,332.50), que se distribuyó entre las familias, la comunidad (para la construcción de una escuela), y para actividades de mercadeo del Proyecto. En el 2003, el número de familias de estas dos comunidades que reciben turistas ascendió a 34.
Asimismo, en el 2002, la comunidad de Rocjá Pomtilá, que por tercer año está participando en el programa, recibió un total de 44 turistas, con lo cual se beneficiaron 18 familias.
Los guías han sido debidamente capacitados para atender a los turistas y son los padres de familia; las mujeres se encargan de brindar la alimentación a los turistas. Esto ha facilitado el apropiamiento del proyecto por parte de las comunidades.
La publicidad enfocada a atraer a los turistas no ha sido tarea fácil, por la falta de recursos que se pueden destinar a este fin. El mercadeo se inició con los primeros turistas, con la divulgación de boca en boca. Luego se establecieron contactos con agencias de viajes en Antigua Guatemala, escuelas de español, publicaciones en guías internacionales y la impresión de trifoliares. En el 2002 se inició la promoción a través de la página web, www.ecoquetzal.org.
Ecoquetzal ha elaborado e impreso alrededor de 4000 guías en inglés, 1000 guías en español y 15 mapas de Las Verapaces, con el fin de distribuirlos a nivel nacional e internacional. Para esto han recibido el apoyo del Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT), de la Asociación Gremial de Exportadores de Productos no Tradicionales –AGEXPRONT- y del Consejo Departamental de Desarrollo Urbano y Rural –CODEDUR-.
El Proyecto Ecoquetzal prevee seguir trabajando a través de estos
programas, para lo cual tiene planificadas diversas actividades. No obstante,
la organización se ha visto limitada por la falta de recursos, por
lo cual permanentemente se encuentra gestionando.
Fortalezas
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Debilidades
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Resultados
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FuentesEntrevistas con:
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