
Foro de "Descentralización y Desarrollo
Económico Local"
Participantes:
- Ponente: Ing. Roberto Gutiérrez, Presidente del
Grupo Gestor de Quetzaltenango, docente universitario. Trabaja
en iniciativas de desarrollo económico local. Enfoque
empresarial
- Ponente: Dr. Rokael Cardona, Comisionado Presidencial
para la Descentralización, el Desarrollo Local y
la Participación Ciudadana en COPRE. Experto en descentralización
y desarrollo local. Enfoque institucional.
- Moderador: Dr. Francisco Alburquerque
Dr. Francisco Alburquerque: "Buenas tardes.
Voy a tratar de enlazar lo visto hasta ahora con el debate
que vamos a tener a continuación. Porque, en mi opinión,
y ya hablando un planteamiento a mis colegas, la descentralización
y el desarrollo económico local, o dicho de manera
más genérica, desarrollo local, son procesos
relacionados con el instinto, y no siempre se puede decir
que no puede ir el uno con el otro. Es decir, no se necesitan
mutuamente para que algo empiece a echar a andar.
Pero para hablar de esto, defender esta tesis, que voy a
razonar porque la formulo así, es importante situar
el contexto en que estamos. Ya empezamos a reconocer de manera
general qué es lo que se llamó el "Consenso
de Washington", que concibió de manera tremendamente
simple o simplista las tareas que debía abordar el
ajuste estructural en América Latina y el Caribe. Las
políticas de estabilidad macroeconómica; la
búsqueda de nichos internacionales de mercado; el ajuste
externo para pagar la deuda; la reducción del papel
del estado, el desmantelamiento del Estado, el Estado mínimo;
la privatización de las actividades económicas,
no han sido suficientes para crear condiciones adecuadas para
el crecimiento de las inversiones productivas ni mucho menos
para introducir las innovaciones tecnológicas de gestión
y socio-institucionales en el conjunto de tejido empresarial
y el sistema productivo latinoamericano, compuesto como hemos
visto en estos días fundamentalmente por micro y pequeñas
empresas. Peor aún, este tipo de ajuste estructural
diseñado, propuesto y a veces impuesto por organismos
multilaterales con sede en Washington, de ahí la denominación
de consenso de Washington, ha supuesto incluso para los países
de la región desde la década de los 80 una carga
adicional tremendamente pesada que se vino a sumar a las dificultades
ya existentes por el agotamiento del patrón de crecimiento
económico interno en esos países y por la necesidad,
sin embargo, de llevar a cabo adaptaciones en su aparato productivo
como consecuencia de las mayores exigencias de la nueva revolución
tecnológica y organizacional, el cambio de paradigmas
en lo económico como se dice de manera más elegante,
y la mayor apertura externa de las economías y las
mayores exigencias competitivas en los mercados. Es decir,
la reducción del ajuste estructural a las dimensiones
de esta brigada macroeconómica y el ajuste externo,
dejando de lado la actuación en los niveles microeconómico
y territorial, dificultó tremendamente a los gobiernos
para aplicar políticas que les permitiera una actuación
más consistente con la necesidad de impulsar los procesos
de transformación productiva con equidad en los países
de la región. En su lugar, todavía se sigue
considerando en gran medida a la micro y pequeña empresa
desde una perspectiva existencial; es para los pobres y es
para la cooperación internacional, a pesar de que ese
es nuestro tejido empresarial latinoamericano y que constituye
la inmensa mayoría de las empresas en la región
con importancia decisiva desde el punto de vista de empleo
e ingreso.
Por otra parte, la aplicación irrestricta de la apertura
externa de las economías sin un período aceptable
de adaptación, como suelen ser las economías
más desarrolladas, destruyó gran parte del tejido
empresarial pre-existente, incrementando todavía más
los impactos recesivos y la inestabilidad social y política.
Quiero decir, la falta de atención, fíjense,
a las dimensiones macroeconómica y territorial acabó
afectando a la propia estabilidad macroeconómica e
incluso al proceso de recuperación de la democracia
que se había iniciado en la región.
La visión de desarrollo económico local que
hemos estado tratando aquí que vamos a cerrar con este
panel poniéndolo en relación con la descentralización
supone un intento de un planteamiento menos simplista. Más
enraizado en lo que ocurre en la diversidad de los distintos
países y al interior de los países, en los territorios,
en la gente; es una visión como decimos una más
integral, no es una visión agregada. Conduce a una
estrategia conforme a la cual el ajuste macro y el ajuste
externo tienen que acompañarse de actuaciones orientadas
a introducir innovaciones tecnológicas de gestión
y socio-institucionales en los diferentes sistemas productivos
locales y en el tejido de empresas existentes en cada ámbito
territorial. Es decir, en completar las exigencias del ajuste
estructural que no fue acometido, fue simplificado o reducido
sólo a la dimensión macro y externa. Es decir,
trabajemos para incluir al conjunto de la economía,
al conjunto de la sociedad, al conjunto de los territorios,
al conjunto de los actores, trabajemos por la gente y para
la gente, y no sólo para los actores financieros, para
las oligarquías o para los grupos de la llamada nueva
economía globalizada.
La ausencia por tanto de políticas de promoción
económica a nivel territorial ha impedido la generación
de entornos competitivos e innovadores para las micro y pequeñas
empresas latinoamericanas. Es decir, condiciones que, cuando
digo entornos favorables a las innovaciones, que se asienten
sobre la base de la articulación en red de instituciones
públicas y privadas con responsabilidad en el desarrollo
económico. Eso plantea la necesidad de tener una gestión
pública local, y eso hace mucho sentido al proceso
de descentralización y a los contenidos del mismo.
Pero siempre es un proceso: uno el de la descentralización
de arriba abajo, por una parte la remodelación o reinvención
del Estado, y un conjunto de administraciones públicas
que se reparten papeles y funciones. Viene de arriba a abajo.
El proceso de desarrollo económico local puede ir de
abajo a arriba. El proceso de la democracia va de abajo a
arriba. El proceso de la construcción de lo que llamaría
el grupo gestor, o la red de grupos gestores en Guatemala,
del buen gobierno, de la nueva gestión pública
local, es un proceso que también podemos decir vinculado
a la recuperación de la democracia en el nivel municipal
va de abajo a arriba. Por eso digo que hay momentos en los
cuales puede no coincidir, y no sería inteligente por
mi parte por lo cual lo dejo al debate esperar a que concluya
el proceso de arriba a abajo para dar paso al de abajo a arriba,
porque la historia dice que normalmente los de abajo a arriba
acaban enseñando el camino a los de arriba a abajo.
Por otra parte, y para terminar, la privatización,
la apertura de los mercados y la desregularización
de nuestras economías conducen a una concentración
creciente de capital en la esfera privada ante lo cual preciso
es reforzar la capacidad de los diferentes sistemas productivos
locales para igualar las condiciones de competencia empresarial,
regional y atender a los objetivos de lo que los europeos
llamamos la cohesión social y los latinoamericanos
llaman la equidad; una palabra más clara posiblemente.
Pero al tiempo para fomentar la productividad y la competitividad
de las micro y las pequeño empresas, no mediante subsidios
directos a la producción o asistencia misma, sino creando
en el territorio condiciones para que la capacidad emprendedora
fructifique, identifique negocios y eso genere nuevas empresas,
empleo, ingreso y por tanto acabe afectando también
al problema de la pobreza de manera sustantiva.
Termino, en el año 2001 se publicó un documento
que venía a reflejar un esfuerzo importante que se
realizó con la ayuda de la GTZ también en la
CEPAL, la comisión Económica de las Naciones
Unidas para América Latina, donde yo tuve la oportunidad
de editar y establecer las conclusiones. Se trató de
uno de los más importantes esfuerzos por identificar
las iniciativas de desarrollo local en América Latina
que estaban teniendo algún éxito en su funcionamiento.
Se hizo un levantamiento en siete países de unas treinta
iniciativas de desarrollo local y se trataba de aprender de
ellas. Es decir, vean que a pesar de que los procesos de descentralización
en América Latina habían avanzado bien poquito
y todavía ni siquiera los niveles intermedios entre
municipio y el nivel central, como ocurre en este país,
eran elegidos democráticamente, sino que quedaba eso
truncado con lo cual los representantes miran más para
arriba que para abajo el hecho es que desde varios territorios,
no pocos, tampoco muchos, había habido un despliegue
de iniciativas de desarrollo económico local. Estas
son las conclusiones, y con eso sí que dejo inmediatamente
la palabra a Rokael y a Roberto, que en ese momento yo fui
capaz de concluir: buena parte de esas iniciativas de desarrollo
económico local habían surgido como reacción
ante situaciones de crisis. Lo mismo ocurrió en Europa.
Las iniciativas surgen más en momentos de crisis que
en momentos de auge, porque la gente tiene que buscar las
respuestas. Crisis en la reestructuración económica,
crisis derivadas de que sectores empresariales no pueden permanecer
inactivos frente al cambio estructural en las formas de producir
y de competir, y por lo tanto había movimientos desde
ese sector o crisis en los propios gobiernos municipales que
veían crecer las demandas sociales por la recuperación
de la democracia y aquellos con mayor sensibilidad, madurez
y perspectiva no sólo partidaria, sino en representación
del territorio asumían algunos de los primeros pasos
que, salvando tiempo, en otros lugares también se habían
hecho cuando empezaban estas iniciativas locales de empleo,
de desarrollo local en Europa a funcionar quince o dieciséis
años atrás. Pero hay que destacar que igual
que pasó en el 85 cuando hicimos un estudio para la
OCD de ciento cuarenti-tantas iniciativas de desarrollo local
que tenían éxito en Europa, ninguna de ellas
había sido estimulada desde el nivel central; habían
sido actores locales. Aquí, las veintinueve que se
analizaron todas también habían sido estimuladas
por actores locales, algunas por alcaldes, otros por grupos
empresariales, otros por la coordinación internacional;
habían avanzado. Por eso digo, ojo, no confundamos
y digamos que vamos a tener que esperar a que se complete
el proceso de descentralización para echar a andar
al desarrollo económico local. Normalmente, la experiencia
dice que eso no es así. Es más bien al contrario,
a pesar de que los procesos de descentralización son
muchas veces incompletos, son como dirían los argentinos
"puro verso", poco contenido, no acaban nunca de transferir
de hecho competencia, recursos en todo sentido.
Pero la recuperación de la democracia ha planteado
nuevas exigencias por tanto a las autoridades públicas
locales para prestar servicios adecuados a la ciudadanía
y trabajar conjuntamente con un sector privado empresarial
que es el que en gran medida genera la riqueza localmente.
No se puede hablar de desarrollo pensando sólo en la
inversión pública, ha y que hablar de la inversión
total que es la relación publico privada que suele
ser de 75-25, 80-20, es decir la privada frente a la pública,
tenemos que hablar todos los actores, y no podemos hacerlo
desde la planificación jerárquica, no podemos
hacerlo sólo desde el funcionamiento de las leyes del
mercado. Es resultado de un acuerdo, de un nuevo contrato
social, de un ponerse a discutir, y todo eso nos ha llevado
en este encuentro a señalar la importancia de la cooperación
público-privada.
Termino entonces diciendo y señalando a mis colegas
guatemaltecos, con más opinión que yo y más
conocimiento para que ahora empiecen a hablar más de
Guatemala y menos el telonero internacional poniendo referencias-tema,
que estamos ante procesos distintos, relacionados, y que a
mi me gustaría añadir a los mismos y que ellos
establecieran la vinculación al proceso de descentralización
de arriba abajo. También los procesos de democratización,
los procesos de lo que llamaría Roberto del buen gobierno
o las tareas del nuevo gobierno municipal, si no viene el
alcalde lo asumimos de todas formas, y todo eso en relación
con las oportunidades que esa concesión de una reinvención
del Estado tiene para poder abrir espacios de concertación
para el desarrollo económico local.
Roberto, no sé si empezamos mejor con el empresariado
que por lo institucional, ¿le damos la palabra?"
Ing. Roberto Gutiérrez: "Buenas tardes.
Yo sí encuentro una correlación directa entre
descentralización, desarrollo económico nacional,
fortalecimiento empresarial, y voy a intentar explicar porqué
encuentro esa relación directa. Yo veo que el centralismo
que es lo que hemos tenido en nuestro país, en Guatemala
durante toda su historia, lo que conlleva es una intención
desde el Estado que es el gobierno central de planificar y
controlar, y esa planificación desde lo económico
conlleva un determinismo de manera que nosotros vemos en nuestra
historia económica guatemalteca, en un momento se decidió
que iba a ser el café el producto hegemónico
para nuestro desarrollo económico. Más tarde,
allá por los años treinta del siglo pasado se
definió que Guatemala era un país eminentemente
agrícola y entonces hacia ya se condujo todo el esfuerzo
nacional con todos sus cuerpos legales, financieros, etc.
Más adelante como la agricultura no resolvió
los problemas sociales y las expectativas de un mejor nivel
de vida para la mayoría de los guatemaltecos, entonces
se optó por la propuesta "cepalina" de la sustitución
de importaciones y un proceso de industrialización
artificial a partir de crear barreras arancelarias y no arancelarias.
Después de unos años se encuentra con que ese
proceso, que tuvo costos altos para la nación, no dio
los resultados esperados; nunca superó más allá
de su contribución, más allá de un 15%
de producto bruto. Entonces, hace unos quince años
se decide que eso no es, y que tenemos que abrirnos al mercado
internacional y se está apostando hacia las exportaciones
y a un comercio libre. Veo yo que aquí lo que prevalece
entonces en un criterio centralista de toma de decisiones
normalmente desde los gobiernos centrales y planifican estas
acciones estratégicas. Por otro lado, si lográramos
tener un Estado descentralizado, entonces, en vez de tener
un determinismo en la economía, seguramente serían
las iniciativas locales desde las más pequeñas
a las medianas y grandes que surgirían de las decenas
de miles de empresarios que tiene la habilidad de determinar
con más facilidad, con más objetividad, los
requerimientos que el mercado está planteado. De manera
que vinculo entonces una correlación directa entre
la opción de descentralización y un sistema
económico nuevo que parte desde lo local con iniciativas
de emprendimientos productivos locales, pero que respondiendo
a demandas locales, nacionales y a las aperturas que puedan
haber en el exterior; los denominados nichos que puedan abrirse
para nuestras oportunidades.
Ahora, esto es como la parte filosófica; la parte
más realista y cultural de nuestra realidad nos dice
otras circunstancias. Y es que yo encuentro a que en nuestra
cultura, la guatemalteca me refiero, no sé si habrá
alguna relación con otras realidades aquí presentes,
veo que en Guatemala tenemos una sociedad fundamentalmente
tradicional. Y eso se ejemplifica muy rápidamente en
circunstancias por ejemplo las que estamos viviendo en estos
días. Una característica de una sociedad tradicional
es aquella que espera un caudillo, un salvador de todas las
dificultades del país; una sociedad tradicional es
la que pone en el ejercicio del poder a un presidente y se
considera que tiene toda la potestad y todos los derechos
para hacer lo que se le antoje. Pero también una sociedad
tradicional es la que no se cultiva con fortaleza el capital
social. Entonces, una sociedad en la que no hay confianza,
hay desconfianza, en la que se promueve el enfrentamiento
de los grupos sociales, en la que la asociatividad se dificulta,
en la que las acciones de civismo se remontan a participaciones
electoreras, en la que en fin los valores no son consensuados
y ni siquiera están definidos y priorizados. De manera
que son características las nuestras de una sociedad
aún tradicional. Pero la buena noticia es que sí
hay constancia de que en los últimos años nuestra
sociedad está en la búsqueda y caminando hacia
la construcción de un nuevo tipo de sociedad. Hacia
la construcción de un Estado y desde los Acuerdos de
Paz, que realmente es un esfuerzo que todos los días
tenemos que tener presente y debemos enforzar, desde entonces
hay esa constancia de esa aspiración de la sociedad
que muchas veces ha sido inhibida por otros factores, pero
que hay una decisión hacia la construcción de
un nuevo Estado, de un Estado moderno que implica la descentralización
porque ese es el fundamento de la democracia y de un Estado
sólido. La verdadera democracia se sustenta en la fortaleza
de los municipios. De manera que si queremos construir ese
Estado tenemos fortalecer lo local y dentro de ello lo económico
como lo mencionaré en un momento. ¿Qué
nos falta para lograr esa aspiración? Lo que nos falta,
y ya lo quiero relacionar con la acción del empresariado,
y cuando menciono empresariado son todos los niveles de empresariado
-ayer en el grupo en el que me tocó trabajar, hablábamos
de que la acción empresarial la cultura de empresarialidad
es parte de la cultura guatemalteca, de la cultura indígena
y ladina, y hay constancias de esto- Pues bien, a sabiendas
de que existe una cultura de empresarialidad lo que hace falta
es únicamente, ya no como en el Estado centralista-determinista,
ya no es plantear hacia dónde hay que llevar la economía,
sino crear el ambiente para que esos empresarios de cualquier
nivel puedan desarrollar esas aptitudes en beneficio de la
sociedad. Y dentro de ello, son elementos sencillos de decir,
pero complejos de realizar, porque además de lo tradicional
que sabemos que es para construir una nación, pues
que haya un Estado de Derecho no de legalismos, sino de legitimidades,
que haya seguridad de las personas y de las inversiones, que
haya un clima adecuado para los entendimientos productivos
de cualquier dimensión tengan viabilidad, se generen
y sea motivante para esos empresarios que tomaron esa iniciativa
y los riesgos que eso implica.
Pero además de eso, que es ya como que dado por sabido
que tiene que ser así, hay dos o tres condiciones más
que deberían que agregarse para fomentar este estado
moderno, descentralizado, que va generar una economía
diferente. En primer lugar, que la educación nacional,
de todos sus niveles, sea una educación que por supuesto
tenga sus propios fines, la educación de por sí,
pero que además sea una educación que oriente
hacia una más rápida inserción laboral
o hacia iniciativas empresariales. De manera que sea una educación
más orientada lo que verdaderamente la gente desea.
Los padres de familia, cuando se les consulta, eso es lo que
aspiran, que sus hijos tengan un mejor nivel de vida, una
mejor vida que tuvimos los padres, pero eso lo van a lograr
en la medida que su educación sea una educación
que vaya por supuesto a la persona completa, pero que le ayude
en su función productiva. Y por supuesto mejorar todas
las capacidades humanas. Y en el segundo elemento, que yo
diría que es fundamental si se quiere construir este
tipo de economía, es una infraestructura física
productiva, que ayude a la producción. Me refiero a
las carreteras, a las vías de comunicación en
general, a los puertos, a los aeropuertos, todo aquello que
coadyuve para que la función empresarial encuentre
el ambiente adecuado, dentro de ello por supuesto también
las facilitaciones financieras y los apoyos de capacitación.
Como se ha dicho ya, Guatemala cuenta ya con una Ley de Descentralización,
y de eso no quiero referir mucho, porque de eso nos hablará
sin duda el Dr. Cardona, que es uno de los impulsores de la
ley. Sin embargo, yo le veo, y me permito hacer una crítica
únicamente de la ley, porque tiene como bondad que
ya existe un marco legal a partir del cual ya se puede empezar
a construir ese nuevo Estado. Sin embargo, tiene como desventaja
esta ley que plantea que va a ser el presidente el que va
a decidir el paso que se le puede dar a la descentralización.
De manera que no es una descentralización que surja
como debe surgir de bases y de decisiones autónomas,
sino que va a ser el presidente, y nuestra historia presidencialista
nos dice que difícilmente un presidente va a querer
desprenderse de los poderes que tiene, casi absolutos. Ahí
cierro mi crítica para picar un poquito al Dr. Cardona.
Y luego veo que las posibilidades que tenemos de construir
esa nueva economía se dan en que en cada comunidad,
y puedo dar constancia de lo que he conocido, se identifican
las posibilidades de desarrollo económico. Lo que Porter
denomina las "ventajas comparativas". Con ejercicios muy sencillos
dentro de la comunidad se identifican esas ventajas comparativas.
Y entonces, el esfuerzo nuestro de los facilitadores de procesos
de desarrollo es apoyar para que esas ventajas comparativas
se conviertan en ventajas competitivas. Yo creo que si lográramos
acciones puntuales como ésta, de esa transformación
de estas ventajas en competitivas, se estaría dando
un paso sólido a la búsqueda de este proceso
de descentralización vinculado con el desarrollo económico
y fortalecimiento de las iniciativas locales.
Quisiera concluir contándoles que en el caso de Quetzaltenango,
que ayer hicimos referencia, hemos identificado que una de
esas ventajas comparativas es la educación. Quetzaltenango
tiene una historia que lo refrenda y tiene una oferta educativa
sólida, y en la sociedad se está tomando, se
ha socializado este tema, se está tomando la educación
como uno de nuestros pilares de desarrollo económico,
fíjense. O sea que por supuesto, como reitero la, educación
tiene su propio fin, pero como desarrollo económico
está contribuyendo a cerca del 14% del producto interno
bruto de Quetzaltenango; es una de las actividades que desde
lo económico tiene mayor crecimiento y dinamismo, de
manera que se está apostando a ello. Pero, y eso quiero
dejarlo muy claro, en virtud de que nosotros todavía
estamos en un Estado muy centralizados, hemos escogido esta
actividad de la educación porque esa no se ve tan afectada
por los fenómenos macroeconómicos de carácter
nacional. De manera que la educación en Quetzaltenango,
si la fortalecemos, tiene su propia dinámica, y los
padres de familia y los estudiantes van a seguir preparándose,
no importando de las crisis que están sucediendo en
la ciudad de Guatemala. Entonces, por eso se escoge también
este sector de la educación como uno de los ejes en
los que la sociedad de Quetzaltenango quiere apostar para
el desarrollo. Con eso, los dejo."
Dr. Rokael Cardona: "Buenas tardes a todos
y a todas. En primer lugar, nos decía Roberto: un nuevo
Estado-una nueva economía. En el caso de Guatemala,
el Estado tiene un apellido especial: Estado multiétnico.
No tenemos viabilidad histórica sin que el Estado exprese
las identidades regionales y que a través del desarrollo
económico local y regional los pueblos indígenas
tengan pleno ejercicio de su identidad y sus derechos. En
el proceso de negociación de paz, del cual tuve la
oportunidad de ser asesor en su primera etapa, uno de los
acuerdos más importantes fue justamente el Acuerdo
de Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas. Aquí
surge entonces un concepto de Estado. Necesitamos un Estado
de Derecho, pero no sólo un Estado de Derecho, sino
un Estado democrático de Derecho; un Estado multiétnico
democrático de Derecho. Y desde ese punto de vista,
tenemos que reconocer que la gran ausencia de la democracia
en América Latina es la falta de democracia económica.
Entonces el desarrollo local hay que situarlo dentro del concepto
de democracia económica. Como base fundamental de la
democracia política. Naturalmente que como país
no tenemos viabilidad si el estado no es descentralizado,
porque el centralismo como bien decía Roberto ha demostrado
su fracaso en la gran exclusión social, en la discriminación,
en la falta de oportunidades al sector privado regional local.
La descentralización para un país como Guatemala
es una necesidad histórico política de la reforma
integral del Estado. Y no viene como concesión del
gobierno central. Guatemala, a diferencia de muchos países,
donde la descentralización ha venido de arriba para
bajo, aquí ha sido una conquista histórica de
las comunidades, de los municipios, de los pueblos indígenas.
Y quizás, la aspiración es que hacia el futuro
un Estado descentralizado sea una convergencia estratégica
de una nueva centralidad del Estado versus un gran desarrollo
político local-regional.
Entonces, yo pienso que este tema que ustedes han abordado
en este seminario: la concertación público-privada;
en el caso guatemalteco, esta concertación público-privada
debe coincidir a mi juicio a impulsar un proceso integral
de descentralización. No sólo la descentralización
administrativa. Durante muchos años en América
Latina sólo se hablaba de la descentralización
administrativa. No. Si queremos afirmar la democracia, si
queremos que el Estado sea democrático desde sus bases
locales, debemos comenzar por la descentralización
política. Y la descentralización política
es auto-gobierno, es autonomía, autonomía municipal.
En el caso guatemalteco, nosotros tenemos una tradición
mayor de autonomía municipal. Con la revolución
de 1944 se creó en Guatemala la autonomía municipal;
tuvimos una década de democracia. Comenzábamos
en el proceso de construcción de la democracia cuando
la oligarquía, la Iglesia católica, y una empresa
norteamericana derrumbaron nuestro proceso político,
democrático. Con posteridad a eso entonces, la lucha
de las comunidades y los pueblos es por recuperar la autonomía
municipal. Y en la nueva Constitución de 1985, y de
ahí viene una transición para acá, una
transición política, se recupera el concepto
de autonomía municipal, pero se le da un ingrediente
principal, que es la descentralización fiscal. La descentralización
fiscal es un instrumento fundamental para el desarrollo económico
local. Y en el caso de Guatemala, el modelo de descentralización
fiscal es único en América Latina, pero es único
por las características propias de nuestra historia.
En primer lugar, por mandato constitucional un 10% del presupuesto
ordinario de recursos del Estado se debe pasar a las municipalidades.
Por mandato constitucional. Pero además, en el proceso
de negociación de paz surgió un nuevo concepto:
el IVA-PAZ, el impuesto al valor agregado para la paz. El
IVA-PAZ se incrementó en Guatemala del 7% al 10%. Esos
tres puntos, de esos tres puntos, un punto se asignaba por
ley a las municipalidades. Con la reforma fiscal del año
2001 se incrementó en un 5%. De tal manera que en materia
de descentralización fiscal, las municipalidades de
Guatemala reciben un 10% de presupuesto constitucional y un
1.5% de los 12 puntos del impuesto al valor agregado. EN el
nuevo Código Municipal nosotros dejamos establecidos
que el gobierno debe cumplir con el traslado periódico
de esos dos recursos a las municipalidades. Esto es una modalidad
que puede ayudar al fomento económico. Tenemos ahí
dos instrumentos. Por una parte, no está regulado el
10%. El 10% constitucional dice que debe ser para fomentar
la educación, la salud, la infraestructura básica
y otro tipo de servicios en el municipio. Y el IVA-PAZ, el
75% es para inversión pública, y el 25%, para
gastos de funcionamiento. Del situado constitucional, el 90%
es para inversión, y el 10% para funcionamiento. De
tal manera que esto es un instrumento que tenemos muy concreto
para apoyar el fomento económico local, pero requiere
de una regulación y de una concertación pública-privada
en los municipios. Estamos trabajando para que el siguiente
gobierno aumente el porcentaje de la descentralización
fiscal, y que ese porcentaje vaya encaminado al fomento económico
local. Con nombre y apellido, que no quede a discrecionalidad
de las municipalidades.
Pero acá tenemos otro reto. Nosotros peleamos hasta
el último minuto para que no se llamara Código
Municipal, sino que Ley de Municipios, como en Nicaragua,
o la Ley Básica del Régimen Local en España,
pero no lo logramos. De tal manera que una de las debilidades
que tiene nuestro Código Municipal, que es muy avanzado
en América Latina, y lo digo porque he trabajado estos
temas en América Latina, tiene la debilidad de que
al no ser ley no está reglamentado y esto deja mucha
discrecionalidad en las municipalidades. Entones ahí
tenemos un instrumento fundamental: la descentralización
fiscal, que puede ser un instrumento importante. Pero lo que
yo estoy planteando de descentralización fiscal aquí
es del lado de las transferencias del Estado. No he hablado
de autonomía fiscal de los municipios. En la autonomía
fiscal de los municipios, tenemos tres cosas: en primer lugar,
los municipios pueden aplicar el impuesto territorial. Cuando
nosotros entramos al gobierno, cincuenta municipalidades aplicaban
el impuesto territorial. A esta fecha están en proceso
de aplicarlo 170 municipalidades; impuesto territorial. Dos:
el gobierno de la República ha enviado al Congreso
la iniciativa del nuevo Código Tributario Municipal
con el consenso de las municipalidades. El nuevo Código
Tributario Municipal lo que pretende es fortalecer la capacidad
propia de los municipios. Pero está pendiente la gran
reforma, que tiene que ser una reforma constitucional. La
potestad tributaria municipal tiene paternalismo actualmente
de parte del Estado; no hay verdadera autonomía fiscal
de las municipalidades en materia tributaria. En la reforma
constitucional pendiente de los Acuerdos de Paz, porque hay
una reforma integral pendiente de los Acuerdos de Paz en Guatemala,
ahí pensamos nosotros introducir este tema para que
se avance mejor en la descentralización fiscal.
En la descentralización de competencias y administrativa,
tenemos tres instrumentos: la Ley General de Descentralización,
en sus artículos 6 y 7, establecen las competencias
que se pueden transferir a los municipios mediante un acuerdo
entre gobierno y municipios. El artículo 2 de la Ley
establece que la descentralización en Guatemala es
municipalista y comunal, pero en el Código Municipal
se establece la mancomunidad de municipios como una posibilidad
regional de avanzar en la naturaleza de la descentralización.
Por lo tanto, tenemos en Guatemala un concepto de municipio
que es similar al Estado local. Esto es un concepto importante,
porque el municipio en Guatemala no sólo es el gobierno
municipal, es la sociedad civil, es el territorio, es el gobierno
electo democráticamente. Naturalmente que hay que avanzar
mucho Roberto en el tema de la ciudadanía, y la educación
es un vehículo fundamental para avanzar en el desarrollo
de la ciudadanía, la ciudadanía étnica,
que hoy tiene que ver con el acuerdo de identidad y derechos
de los pueblos indígenas. Entonces en materia de competencias,
el nuevo código establece competencias propias de los
municipios, y la Ley General de Descentralización establece
un marco más general de competencias que se tiene que
negociar con el municipio. Por ejemplo, la descentralización
de la educación, la descentralización de la
salud, y también incluimos en estas competencias la
economía, la agricultura, el medio ambiente, la infraestructura.
Tenemos una experiencia concreta que va a iniciar en los próximos
meses. Dos mancomunidades de áreas pobres de Guatemala
que van a autogestionar 44 millones de dólares con
caminos rurales. Son las municipalidades organizadas en mancomunidad
de municipios las que van a gestionar estos recursos tomando
en cuenta un modelo guatemalteco del altiplano de San Marcos
que se llama ADIMAM. Se ha conseguido con la institucionalización
de estas mancomunidades el acceso a estos recurso que van
a ser un ejemplo interesante para el país. Nosotros
tenemos una debilidad fundamental en la descentralización,
y lo estamos viviendo ahora. En el nivel departamental no
tenemos autoridades electas. Y en el nivel regional tampoco.
Entonces, tenemos un sistema de Consejo de Desarrollo que
en mi concepto es funcional en el municipio y en la comunidad.
¿Por qué razón? Porque es presidido el
Consejo de Desarrollo por una autoridad electa: es el alcalde.
En cambio, en el departamento y en la región preside
en el Consejo una autoridad nombrada. Y en la asamblea de
una Consejo de Desarrollo, departamental o regional, coexisten
autoridades electas con autoridades nombradas. Y tal como
lo dijo Roberto, el peso del presidencialismo y del centralismo
es muy fuerte, de tal manera que quien tiene la autoridad
real en los consejos departamentales y regionales, no son
las autoridades electas, sino las nombradas. Estamos proponiendo
en la nueva ley de gobernadores, que el gobernador departamental
sea designado por el presidente de una terna de alcaldes que
propongan los alcaldes del departamento conjuntamente con
la sociedad civil. Eso le puede dar una legitimidad política
al nivel departamental, y en el nivel regional estamos planteando
para el futuro la elección popular y democrática
de gobernadores regionales. Hemos vendido una idea; la idea
que hemos vendido es que el primer gobernador electo sea el
de El Petén, porque en El Petén, la constitución
política actualmente no limita la posibilidad de que
el gobernador de Petén sea electo como un primer paso
para avanzar a un segundo nivel de descentralización
política. Necesitamos un nuevo perfil del municipio
para impulsar el desarrollo económico local. Yo no
sé si tal vez en la segunda parte me refiero a esto
para no abusar del tiempo. Necesitamos un rediseño
de las competencias municipales para el tema de desarrollo
económico local. En primer lugar, hay que reconocer
que algunas municipalidades son empresas públicas o
pueden crear empresas públicas municipales. Ayer estuve
en la inauguración de la gran empresa municipal del
municipio de Almolonga, y una gran empresa de tratamiento
de desechos sólidos y producción de abono orgánico.
Tenemos posibilidades entonces de que las propias municipalidades
sean o formen empresas públicas. Y esto no por una
cuestión de un Estado intervensionista, sino porque
el sector privado local no existe en estas regiones como muy
bien lo dijo alguien acá. Pero por otra parte, las
municipalidades tienen que fomentar el desarrollo económico.
El artículo 36 del Código Municipal establece
que el Consejo Municipal debe tener una comisión de
fomento económico, desarrollo turístico, y empresarial.
Naturalmente que esto hay que hacerlo en conjunto con el Consejo
Municipal de Desarrollo. Promotor, regulador, concertador
con el sector privado, y hay un elemento importantísimo
para el fomento del sector privado que es el ordenamiento
territorial. El nuevo Código Municipal le da competencias
concretas a la municipalidad para el ordenamiento territorial
y la planificación del territorio. Necesitamos entonces
un perfil nuevo de municipalidad y de mancomunidad de municipios
en lo que concierne al fomento del desarrollo económico
local y oportunidades para el sector privado.
Nosotros no vemos un divorcio entre lo nacional y lo local;
al contrario. Los Acuerdos de Paz y la propia Constitución
dan elementos para pensar en un Estado central inteligente
para desarrollar programas nacionales y regionales que faciliten
y complementen las iniciativas para superar los desequilibrios
regionales y la exclusión que ha habido por parte del
Estado del sector privado regional.
Está en marcha un nuevo programa, el Programa Nacional
de Competitividad. En ese programa tenemos el interés
de que los sectores privado-regionales sean los principales
beneficiarios del Programa Nacional de Competitividad y que
no se repita el esquema tradicional en que sólo los
grandes empresarios de la capital se beneficiaron de las políticas
económicas del Estado. Termino diciendo: los neoliberales
quisieron poner a la economía por encima de la política,
con el supuesto de que no hacían política, con
el supuesto de la neutralidad política, pero eso nadie
lo cree, porque toda decisión tiene efectos políticos
y sociales. Debemos poner de nuevo a la política delante
de la economía. A la buena política, a la política
que permita la concertación público-privada,
la concertación con la sociedad civil para que el modelo
económico no sea excluyente, sino incluyente de la
diversidad de sectores. Entonces yo planteo, como un gran
reto de todo esto, la necesidad de un consenso político
que permita avanzar en una visión global de desarrollo
local, desarrollo regional, etc. Estas leyes de descentralización
no son las mejores, son un principio, pero tienen un consenso
político básico. Las dos terceras partes de
los diputados votaron por estas leyes, por la tres; hay un
consenso político básico que tenemos que fortalecer
hacia el futuro para que la descentralización sea una
política de Estado y nación y no solamente una
política gubernamental. De tal manera que tenemos grandes
retos, y quizás los amigos extranjeros están
algunos poco familiarizados con Guatemala. Hemos creado un
foro sociedad civil-Estado para el desarrollo local y la descentralización,
la COFEDEGUA, que a la vez es parte del foro centroamericano,
que es la Conferencia Centroamericana por la Descentralización
y el Desarrollo Local. Este año la conferencia va a
ser en Managua, y acabamos de estar en Arequipa, Perú,
inaugurando la Conferencia Latinoamericana de Descentralización
y Desarrollo Local. De tal manera entonces que yo considero
que es un buen momento para el debate, para la propuesta,
porque ese consenso de Washington nos dejó con más
pobreza, con más exclusión y lo que necesitamos
es revertir eso para verdaderamente contribuir a tener un
Estado humanista, democrático, competitivo, que le
dé al sector privado, que compite con reglas claras,
la posibilidad de un mayor desarrollo. Muchas gracias."
Ing. Roberto Gutiérrez: "Yo quisiera
hacer referencia a uno de los temas que abordó el Dr.
Cardona. El esfuerzo que él como comisionado ha estado
empujando en los últimos años como ha tenido
sin duda efectos positivos. Sin embargo, no han sido suficientes,
obviamente. Y él abordó los temas de descentralización
que han sido promocionados, como es el político, el
fiscal, administrativo, pero el económico que es el
tema que nos convoca en este momento, es a mi opinión
el que sigue siendo débil. Y por ejemplo, uno de los
aspectos que para mi hubiese permitido avanzar en la descentralización
económica era seguir con el Programa Nacional de Competitividad.
Es un programa que implicaba un esfuerzo de sector público-privado
importante, pero que sin embargo por asuntos eminentemente
políticos, según yo entendería fue suspendido
hace más de un año. Y ya nunca más la
ministra actual convocó a reuniones. Y quiero dejar
esto para la discusión de los guatemaltecos, y especialmente
a los que estamos intentando hacer estos esfuerzos de desarrollo
económico local, porque este programa de competitividad
hubiera permitido que cada comunidad tuviese los recursos
financieros y tecnológicos indispensables para que
gestionara y pidiera implementar una propuesta de desarrollo
económico local. Yo apostaba a ese proyecto como el
mecanismo que hubiera fortalecido las iniciativas de desarrollo
local desde lo económico. Sin embargo, no entiendo
las razones, pero por alguna razón política
fue suspendido a mi entender. De manera que aunque se ha avanzado
en algunos aspectos. Este el económico, es cierto que
no es el más importante como muy bien lo decía
el Dr. Cardona, pero si la economía no mejora, lo político
se desarma. Las personas lo primero que sienten en su vida
es si tienen dinero en su bolsillo para sobrevivir, o llevar
una vida decorosa. Entonces si no hay fortaleza económica,
difícilmente van a estar preocupándose de los
otros aspectos, sociales o políticos. Entonces, yo
no sé, como se intenta que sea un debate, se lo paso
a don Rokael y que nos cuente qué pasó con el
Programa Nacional de Competitividad, que era a mi entender
el mecanismo económico para impulsar el desarrollo
económico local."
Dr. Rokael Cardona: "Bueno. Yo le agradezco
a Roberto que me haya dado esta oportunidad porque me siento
creador del nuevo Programa de Competitividad que ha sido aprobado
por el Congreso y que ya está en marcha. Logramos,
y la COPRE, la Comisión Presidencial fue detonante
positivo porque no habían mecanismos para montar el
equipo humano, administrativo para que el PRONACOM se convirtiera
en un proyecto nacional y en una política pública.
Se trataron conmigo gentes del Banco Mundial a finales del
2001, y el Ministro de Economía de aquel entonces,
Eduardo Weymann, y felizmente con el apoyo que dio la Comisión
Presidencial ya salió del Congreso aprobado el Programa
Nacional de Competitividad con un monto básico de veinte
millones de dólares para apoyar el desarrollo del sector
privado. Yo hablaba con alguien de aquí del Grupo Gestor,
y le decía que este es un momento político importante.
Hemos planteado que la descentralización tiene que
ser una política de Estado y nación, e incluso
hemos dicho que este país no se descentraliza si no
es en un cuarto de siglo, dados sus problemas estructurales.
De igual manera, el Programa Nacional de Competitividad tiene
que tener continuidad, pero hay que buscar la incidencia para
que en el siguiente gobierno no sea de nuevo el modelo anterior
de que la cúpula empresarial de la capital autogestiona
esos recursos. Incluso, quiero decirles que no se ha nombrado
todavía al director nacional del Programa de Competitividad.
De tal manera que ahí hay una oportunidad para que
el Programa Nacional de Competitividad cumpla las expectativas
que tú decías, y que me consta que has venido
trabajando en eso, en promover el fomento del desarrollo del
sector empresarial desde la región. Tú tienes
razón en el aspecto de que no hemos avanzado, en mi
concepto no hemos avanzado como política de Estado
en el desarrollo económico local. Han sido más
bien iniciativas propias de las comunidades, pero sí
necesitamos que en un país como el nuestro donde la
pobreza está prácticamente socializada, haya
recursos y voluntad del Estado para acompañar el proceso
de descentralización con el fomento y desarrollo económico.
Yo mencionaba que, en el caso de la descentralización
fiscal, se puede dejar una asignación específica
para que las municipalidades puedan dedicarlo al fomento del
desarrollo económico local. No es mucho lo que las
municipalidades manejan en Guatemala en términos concretos,
pero este año, nosotros hemos logrado que del año
2000 al 2003 la descentralización fiscal se incremente
en un 30%. De tal manera que este año, los recursos
que van a ir a las municipalidades globalmente son del orden
de trescientos millones de dólares. Eso es lo que las
municipalidades van a manejar este año. Y quiero decir
que la empresa que se inauguró ayer en Almolonga es
una empresa con los recursos de la descentralización
fiscal, porque de los siete millones que costó la empresa,
la municipalidad puso 4.2 millones. Es decir que fundamentalmente
la empresa de desechos sólidos de Almolonga está
hecha con recursos de la descentralización fiscal.
Como decía, la descentralización fiscal permite
que las municipalidades puedan erogar un 90% para inversión
en el caso de 10%, y un 75% en el caso del impuesto al valor
agregado. Y hoy el gobierno de la República está
cumpliendo periódicamente con trasladar los recursos
a las municipalidades gracias a la norma que quedó
en el Código Municipal. En conclusión entonces,
el es ya un nuevo programa que yo creo es importantísimo
que el sector privado incida para que estos recursos vayan
a fortalecer los sistemas de información de mercados,
la capacitación empresarial, todo el tema de comunicaciones,
Internet, búsqueda de nuevos mercados, interno y externo,
que es tan urgente para que el país marche por una
senda de desarrollo económico diferente."
Primera ronda de preguntas del público:
- "Yo creo que es muy importante aclarar un punto que me
pareció de conflicto en las dos exposiciones, la
prevalecencia de la política. Yo creo que para tenerlo
claro, lo que necesitamos es concertación política,
no manipulación política. Y ese es el problema
por el cual hemos fracasado. Porque no hemos sido capaces
desde la firma de la paz de llevar adelante su consecución
debido a la falta de consenso; esa concertación política
es la que necesitamos asegurar no importando quién
llegue al próximo gobierno tanto nivel local como
a nivel nacional."
- "Esta es para el Dr. Rokael Cardona. ¿En qué
momento se empezará a atender como tal la Ley de
Consejos, precisamente está plasmado en los documentos,
pero como que fuera letra muerta. Porque en el caso de nuestro
departamento se dice que se presenta la terna para que el
Ejecutivo pueda decidir dentro de la misma al representante
en cada uno de los departamentos. Más sin embargo,
acá en Alta Verapaz se sigue democráticamente
las denominaciones. Caso muy especial, el del actual gobernador.
No tengo nada en contra de la mujer, se debe dar el espacio
a ellas, pero realmente atendiendo a las leyes como están
establecidas."
- "La pregunta es también para el Licenciado Rokael
Cardona. La verdad es que se habló muy bonito acá
sobre lo que es el trabajo de las municipalidades desde
el punto de vista de intercultura. La verdad es de que en
lo que es el Departamento de Baja Verapaz, el Consejo Departamental
de Desarrollo se saltó las trancas al querer ellos
realmente ejecutar proyectos. Y no aparece en ninguna parte
de la Ley de los Consejos de Desarrollo Departamental, donde
ellos tengan que ejecutar. Entonces, ¿porqué
eso se está dando?
- Carmen, de República Dominicana: "Con relación
al Plan Nacional de Competitividad, yo tengo entendido que
este documento prevé y define claramente los lineamientos
estratégicos, las áreas que se van a estar
trabajando y los objetivos claramente definidos hacia donde
va dirigido el país. Entonces esto es una herramienta
fundamental justamente para identificar esas oportunidades
y esas necesidades que se tienen que atender. Entonces mi
pregunta sería, ¿se tiene previsto socializar
ese Plan Nacional de Competitividad haciéndolo disponible
por ejemplo vía Internet, una página, de forma
tal que todos los agentes puedan estar enterados, tanto
consultores, universidades, instituciones de fomento y así
de esta manera tal vez no esperar a que comience y desde
ya ellos ir orientándose?
Respuestas
Ing. Roberto Gutiérrez:
"Yo sólo quisiera tal vez en este tema que
mencionaban el Dr. Cardona, que hay una nueva propuesta de
ley de competitividad. Como mencioné hace un momento,
hace año y medio había una comisión,
y el día que a mí me tocaba ir a hacer la presentación
del proyecto que tenemos de la red de grupos gestores y nuestra
propuesta de competitividad, nos avisaron que quedaba suspendida
la comisión. Y desde entonces, nunca supimos más
al respecto, y por eso me permití opinar. O sea que
nosotros, como grupo gestor y la red de grupos gestores, no
sabíamos que había un diseño de una propuesta
de ley de competitividad. Por un lado, me alegra que exista,
pero por otro lado, preocupa que no se está dando lo
que decía aquí el compañero sobre esa
necesidad de la concertación, de la discusión
previa, de manera que las leyes surjan ya como una propuesta
más consensuada, y que realmente obedezcan a las realidades
sociales, tal como debe ser el espíritu como ya lo
recomendaba Montesquieu hace dos siglos."
Dr. F. Alburquerque: "Bueno Rokael, va todo
contra ti."
Dr. Rokael Cardona: "A mí me gustan
estos retos. No es una Ley de Competitividad. El Programa
Nacional de Competitividad se convirtió en ley porque
teníamos que conseguir el financiamiento para que opere
el programa, y tú sabes que en economía ha habido
muchos cambios, y que eso no permitió una estabilidad
en todo el proceso. Yo lo que estoy planteando es que este
es un buen momento para retomar la concertación entre
el sector privado regional y las autoridades de gobierno,
del que está terminando y del nuevo, sobre todo del
nuevo gobierno para que efectivamente se le dé a este
programa la transparencia que tiene. La compañera de
República Dominicana decía eso; claro, porqué
no socializar el Programa de Competitividad, si es un programa
común y corriente hasta cierto punto. No es un programa
secreto de Estado, si es para fomentar el desarrollo económico,
la información, etc. Entonces yo planteo eso de que
es un momento par la concertación público-privada.
Y naturalmente en este punto yo no voy a sustituir a los empresarios;
yo puedo ser un facilitador, pero son los empresarios los
que tienen también que organizarse e incidir en el
tema.
Y en efecto, las leyes de descentralización son de
las pocas que tuvieron dos años de concertación
política. Pero previo a eso, la comisión paritaria
de gobierno y pueblos indígenas en el gobierno anterior,
trabajó durante dos años en elaborar de los
primeros borradores del Código Municipal y de la Ley
de Consejos de Desarrollo. De tal manera que usted tiene razón;
sólo la concertación seria, política,
democrática le puede dar credibilidad a la política
pública, consistencia y continuidad. Yo creo que lo
que nosotros hemos logrado es importante, que yo no soy miembro
del partido de gobierno. Yo estaba trabajando en FLACSO, Costa
Rica, cuando el presidente de la República me llamó
a finales del 99, conociendo mi trayectoria en reforma del
Estado y en este tema, para hacerme cargo. Y la opinión
pública sabe las luchas que tuvimos que pasar adentro
del partido para que estas leyes caminaran. De tal manera
que si algo tienen las leyes de descentralización es
la concertación política. Y le voy a poner un
ejemplo. Al principio, las ONG's querían que en los
municipios hubiera dualidad de poderes. Eso para este país
hubiera sido regresivo, porque es un país con poca
institucionalidad democrática. Logramos en la concertación
final conciliar el interés de las ONG's con el interés
del gobierno para que fuera el alcalde y su corporación
el elemento de dirección de ambos. Por eso hoy en Guatemala
hay dos consejos: el concejo con "c", que es la corporación
municipal electa democráticamente, y el consejo con
"s", que es el consejo municipal de desarrollo urbano-rural,
que tiene dentro de sus funciones la planificación
democrática del desarrollo para proponer políticas
de desarrollo que a la vez se concertan con la Corporación
Municipal. Entonces, lograr resolver ese punto fue importante.
No pudimos resolver el otro que da mucho conflicto. No pudimos
resolver que en los departamentos el Consejo Departamental
Estuviera integrado y presidido por autoridades electas; eso
no lo logramos. Hay mucho funcionario público nombrado
en los consejos, que genera un conflicto de intereses. Lo
que mandan los Acuerdos de Paz, pero no se ha convertido en
Ley; es un reglamento; yo creo que no es ni reglamento. El
hecho de que la sociedad civil proponga una terna y de ahí
el presidente escoja. Por eso estamos proponiendo que en la
nueva Ley de Gobernadores, los alcaldes propongan una terna,
y que el presidente sólo refrende al alcalde que fue
electo para que el presidente no tenga la oportunidad de poner
siempre a la gente del partido gobernante a cargo de la gobernación.
Actualmente, todos los gobernadores son del partido gobernante,
y eso no fortalece la democracia. Al contrario, si la oposición
política no tiene expresión política
genera malestar, y eso es lo que está ocurriendo en
varios departamentos del país. Lo que mejor está
funcionando son los Consejos Locales de Desarrollo y los Consejos
Municipales. La Ley de Consejos tiene otro gran vacío.
El vacío que tiene es que en ninguna parte se aclara
de dónde se van a sacar los recursos para los programas
y proyectos. Y eso ha generado todo un problema, y por esa
razón es que nosotros estamos planteando para el futuro
que de los recursos que hay otras fuentes se trasladen a las
municipalidades para incrementar el situado constitucional
para que los municipios puedan tener una mayor autonomía
tributaria. Yo pienso que para responder al señor alcalde
o candidato a alcalde, pienso que el gran desafío de
nuestro país es desafío de institucionalidad
democrática. Y esa institucionalidad democrática
pasa por la autonomía municipal, por los Consejos Locales
de Desarrollo, por la participación ciudadana, y por
un nuevo diseño de gobierno departamental en donde
los gobernadores sean electos, pero por un mecanismo democrático
diferente al que hoy está."
Dr. F. Alburquerque: "Una pregunta más
antes de cerrar este debate."
Segunda ronda de preguntas del público:
- "Arnulfo Vásquez de Totonicapán y trabajando
en Quetzaltenango. Quisiera un poco que los panelistas regresaran
un poco al tema de desarrollo económico, en el sentido
de que desafortunadamente en los municipios la extrema pobreza
también toca las municipalidades, concretamente.
Entonces las municipalidades están en un esquema
de sobrevivencia, más el del fomento económico.
Entonces en este momento encuentro yo el conflicto de lo
que planteaba Francisco de cómo desde los ejes digamos
centrales se van definiendo políticas más
que orientando las capacidades que se van desarrollando
desde el nivel municipal. Entonces, sólo para ver
si el Dr. Cardona puede aclarar cuáles son los objetivos
de este Programa de Competitividad, porque probablemente
ahí haya un espacio digamos en dónde se pueda
irle inyectando esa onda del fomento económico a
los municipios y a las municipalidades concretamente porque
desafortunadamente en ese sentido sí los alcaldes
están sumamente alejados de todo el rollo económico
de los municipios. Entonces la gente efectivamente primero
piensa en comer y luego ver cómo incidir, y desgraciadamente,
mientras no resolvamos eso sí tenemos muchas dificultades
para poder incidir dentro del gobierno municipal. Lo demás,
o sea en los otros niveles del proceso de desarrollo, de
sobra está decir que hay un manipuleo muy grande
y no quiero abundar en eso."
- "Volviendo a lo que sería el tema de desarrollo
económico local, sabemos de que hay municipalidades
muy pobres, en ella existe la infrasubsistencia, por los
malos recursos que no producen. Entonces, cuando hay un
traslado de ese aporte del gobierno que le da a las municipalidades,
si esta municipalidad no tiene digamos una gran producción
su aporte me imagino que es menor comparado con un municipio
más productivo. Entonces, con la experiencia que
tienen los, ¿qué se podrá hacer para
desarrollar estos municipios que tienen igual oportunidad
que aquellos municipios con gran desarrollo? Es bonito lo
que dice el Ing. Roberto Gutiérrez: trabajo en Quetzaltenango.
Quetzaltenango es la segunda ciudad de Guatemala; un desarrollo
industrial tremendo; una sociedad civil muy grande. Pero
si hablamos de un municipio de esos que les estoy diciendo
de infrasubsistencia, donde hay una mano de obra flotante
que emigra hacia otras plantaciones, hacia otras oportunidades
de trabajo, y a veces se van hasta México a poder
lograr sus ingresos. ¿Qué se puede hacer de
su experiencia que ustedes tienen con este tipo de municipios?
Gracias."
Respuestas
Ing. Roberto Gutiérrez: "Voy a hacer
uso de la palabra porque a mi me mencionaron. Yo lo que veo
y propongo es lo siguiente: resulta que sí, Quetzaltenango
tiene ciertas características que lo diferencian de
muchos otros municipios. Y sólo como aclaración,
la industria en Quetzaltenango no es importante, al contrario,
es de las que menos contribuye al empleo y a la generación
de riqueza local. Son los servicios realmente lo que más
activa la economía en Quetzaltenango. Sin embargo,
quisiera comentar un poco el cuestionamiento que nos hacía
el compañero. Nosotros hemos tenido en el grupo gestor
de Quetzaltenango invitación para ir a otros municipios
a compartir la experiencia y los errores de lo que hemos aprendido.
Y dentro de ellos podría mencionar a ustedes una serie
de municipios sumamente pobres. Y dentro de ellos, algunos
de la parte más alta de San Marcos, por ejemplo, municipios
muy pobres, pero cuando nos han invitado han sido alcaldes
o grupos de pequeños productores, y con ellos se ha
hecho un primer ejercicio, muy superficial, pero un ejercicio
para que juntos encontremos cuáles pueden ser sus oportunidades
de desarrollo económico, y en todos los casos existen,
existen. Lo que sucede es que sí hay que hacer ese
ejercicio, y hay que discutirlo con grupos más amplios
de las mismas comunidades, porque las sinergias que se dan
en esas discusiones provocan hallazgos interesantes que a
lo mejor ellos mismos no habían detectado. Pero podría
yo poner ejemplos concretos de varios municipios sumamente
pobres que por supuesto tienen esta preocupación, porque
ésta es común en todos los municipios, y que
en todos los casos se encuentra alguna actividad que puede
ser como el despegue para su desarrollo. Pero sí hace
falta un esfuerzo especial, hace falta acompañamiento
muchas veces técnico y financiero para que ellos puedan
avanzar en esa propuesta. De manera que ahí es donde
vienen precisamente las posibilidades que un programa de competitividad
podría aportar. Entonces le dejamos la palabra al Dr.
Cardona, para que nos cuente cómo está pensada
esa propuesta."
Dr. Rokael Cardona: "Yo creo que la pregunta
más importante es qué hacer con los municipios
más pobres. Nosotros hemos seguido una estrategia:
diecinueve municipios; once, algunos de ellos extremamente
pobres y ocho que tienen un poquito más de desarrollo.
En primer lugar, estos municipios tienen que, sus dirigentes,
entender que hoy ya no es la municipalidad prestadora de algunos
servicios, que hoy es un gobierno gestor del desarrollo integral
del municipio. Ese salto cambia el perfil del alcalde, porque
el alcalde tradicional sólo se concentra en hacer obra
física, incluso desnaturalizando el diez por ciento,
porque el diez por ciento constitucional no dice que es para
obra física; dice que es para educación, salud,
inversión, etc. Entonces se requiere de un nuevo liderazgo
en los municipios en función del desarrollo económico
local. Y pongo un ejemplo donde esto está ocurriendo
que es en Santa Catarina Mita, donde la municipalidad tiene
un programa de fomento económico para los cafetaleros,
tiene un programa de Internet para las comunidades rurales,
etc. Es un caso que puede ser interesante. En primer lugar,
es necesario un liderazgo, no sólo de las autoridades
municipalidades, sino un liderazgo de los empresarios del
lugar, y una concertación y alianza entre ambos. En
el caso de estas dos mancomunidades lo que nosotros logramos
fue poner de acuerdo a diecinueve corporaciones municipales
sobre un plan estratégico de desarrollo que incluye
lo económico, las inversiones, y con ello gestionar
recursos que van a manejar esas municipalidades en primera
instancia para caminos rurales, pero que en una segunda instancia
podría hacerse para otras áreas. Se necesita
de un fortalecimiento institucional de las municipalidades,
poner en práctica el artículo número
20 de la Ley General de Descentralización, que está
relacionado directamente con eso. Se requiere en una dimensión
regional detectar nichos para el fomento del desarrollo económico.
En el caso de Guatemala está totalmente claro. Tenemos
municipios con un gran potencial eco-turístico. Pero
ese potencial eco-turístico no va a florecer si paralelamente
no hay planes de capacitación empresarial que tienen
que ser producto de esta alianza. Necesitamos entonces un
diseño específico, quiero decir que en eso no
hemos trabajo todavía. Hay que hacerlo. Yo creo que
las ponencias que dieron acá, las conclusiones, ayudarían
a hacer esos diseños para que las municipalidades puedan
tener un papel clave y definido en lo que concierne al fomento
y desarrollo económico local. Tenemos una oportunidad
también; me lo decía el alcalde de San Miguel
Acatán. ¿Cómo aprovechar las remesas
familiares? Hoy están ingresando a Guatemala mil doscientos
millones de dólares por remesas familiares, y muchas
de esas remesas vienen a esos municipios pobres. México
ya tiene un programa. Guatemala podría desde lo local
implementar un programa específico para darle un destino
a esos recursos también para la inversión productiva.
El PRONACOM está pensado para que el país comience
a salir de ese marasmo de la agro-exportación de hace
más de 125 años. Un marasmo en el que el Estado
era proteccionistas de un sector privado que no se animó
a competir en el mundo. Y que cuando el vino la crisis; cuando
los vietnamitas tomaron el liderazgo del café, los
cafetaleros guatemaltecos se sentaron a llorar, porque estaban
acostumbrados a pagar bajos salarios, a no tener buenas viviendas
en las fincas y a tener un Estado represivo, que cuando un
sindicalista quería un mejor salario llegaba el ejército
o la policía militar ambulante. Ese fue el modelo de
un Estado contrainsurgente del cual se aprovecharon estos
sectores, y ahora cuando está la crisis no hay mecanismos.
Entonces hay que generar una sacudida nacional; reconocer
que tenemos debilidades y tener una competitividad. No solamente
por buena producción, sino por mano de obra calificada,
derechos laborales, condiciones dignas de los campesinos.
Es decir, la concertación a mi juicio tiene que ser
una concertación Estado, sector privado, pero también
sector laboral. Es decir, si no, ¿cómo vamos
a ser competitivos, si sólo el Estado y el sector privado?,
y ¿qué pasa con el sector laboral?, ¿qué
pasa con los productores rurales? Entonces requiere de un
enfoque novedoso. El Programa Nacional de Competitividad no
va a solucionar todos esos problemas, pero constituye un espacio
en donde yo creo que el sector privado regional puede incidir
para aprovechar lo mejor en la línea de un desarrollo
económico que tanta falta hace para nuestro país."
Dr. Francisco Alburquerque: "Sí.
Me toca cerrar, pero entendí que se solicitaba la opinión
de los tres panelistas en relación al tema de la pobreza,
y no puedo dejar de tomar ese guante, que creo que es en el
fondo una responsabilidad como intelectual.
Hablando desde fuera y metiéndome donde no me llaman,
yo creo que sería bueno tener claro lo que alguien
también señaló anteriormente antes de
que me invitaran a hablar. No olvidemos que desarrollo local
no es sólo desarrollo municipal. Que lo más
complicado es identificar la diversidad de sistemas productivos
locales de los cuales vive la gente y de los empresarios guatemaltecos,
en su mayoría micro-pequeños, donde muchos de
ellos, el tema no es tanto la competitividad, sino lo que
hay previo a la competitividad que es la forma de producir,
la forma de comercializar y la forma de ganarse la vida. Y
el tema no es tanto en recursos financieros, como de recursos
más intangibles de información estratégica.
Todos los conocemos, ¿no? Normalmente, siempre hay
alguien que presta a un tipo de interés alto, incluso
en la misma calle, de las más pobres de las poblaciones,
pero lo que no está es la oferta de la información,
de la comercialización, de los competidores, de los
estudios de mercado; lo que hoy es fundamental para producir
con un cierto nivel de certeza. Si queremos entrarle a la
pobreza de frente no podemos hacerlo sólo existencialmente
o dejándoselo a la cooperación internacional.
Tomémoslo como reto-país, y me pongo en la piel
de cualquier guatemalteco, la camisa de Guatemala, si ustedes
me dejan por un momento, para decir entrémosle desde
la lógica de cómo apoyar el desarrollo productivo
en los distintos sistemas territoriales o locales de agrupamientos
empresariales para que así a partir de la identificación
de las necesidades básicas a satisfacer podamos generar
emprendimientos, empleo y que pueda haber ahí entonces
recursos-ingresos. Esto tiene mucho que ver con la faceta
de descentralización que Rokael señaló.
La fiscal, transferencia de recursos, la posibilidad de tributos
para una autonomía financiera mayor, la transferencia
de competencias administrativas y el tema crucial donde los
dos estaban de acuerdo en que hay menos avances: el tema económico.
Rokael ahí fue muy honesto. El dice, tenemos debilidades
porque no está plenamente desplegado la elección
directa y eso hace que algunos estén mirando más
al que los designa que al territorio de donde provienen; él
lo señaló.
Pero también quiere llamar la atención a algo
que en su franqueza intelectual señaló también.
La política es el arte de lo posible; a veces no consiste
en discutir sobre qué sería lo mejor, sino cómo
podemos mejor a partir de una propuesta perfectible que reconoce
que es perfectible. El debate que tenemos es una muestra de
cierta madurez como guatemaltecos (sigo con mi camisa), de
diferentes áreas discutimos un tema que con independencia
de los resultados de la legítima disputa electoral
sabemos que tenemos que hablar en términos de los territorios.
Y la pobreza nos pone de cara contra la pared en esta responsabilidad
como guatemaltecos, como intelectuales, o como gente. Entonces
si los temas principales son la identificación de esa
heterogeneidad de sistemas productivos locales, a lo mejor
un programa nacional de competitividad tendría que
venir acompañado de un programa territorial de identificación
y mejora de la productividad y los sistemas productivos locales.
Y a lo mejor los municipios tienen que entender, vía
mancomunidades o vía creación de organismos
público-privados resultado de la concertación
con todos los actores, para que sean esas instancias de tipo
técnico las que lideren los procesos de construcción
territorial de la oferta de los servicios de apoyo a la micro
y a la pequeña empresa. Si eso fuera así, entonces
estaría claro que cuando las municipalidades asumen
tareas de fomento económico no sólo es para
hacer empresas públicas, como he señalado, es
también para abrir espacios de discusión, y
resultado de la concertación, poner agencias de desarrollo
local, fomentar los grupos gestores donde los haya, para que
no pase como a Roberto le pasó que en cierto municipio,
que no quiero decir cuál, que una vez que empieza a
decir, mira lo que somos, intermediamos para que hagamos concertación,
el alcalde se levanta y dice no, no, porque al final vas a
fiscalizar mis cuentas. Eso es lo que no podemos hacer. Y
entonces posiblemente, lo que yo también haría,
y sigo ahora, quitándome la camisa de guatemalteco
y poniéndome la de entrometido asesor, es buscar un
proceso de formación técnica de lo que van a
regir los procesos de la gestión municipal.
Ya puede ser mediante escuelas de administración pública;
es decir, en el espacio entre que son elegidos y van a llevar
adelante la gestión, una gestión compleja y
con nuevas competencias, esas personas van a agradecer el
hecho de que tengan un momento de discusión y preparación
técnica de incluso reflexión y debate con otros
y otros colores, porque este es un tema de territorio.
Y me pongo nuevamente la chaqueta de Guatemala; este es un
tema de Guatemala, no es un tema de unas siglas. Con este
tema acabamos este debate, en el cual vemos que efectivamente,
y yo te voy a dar la palabra porque no quiero ser el último
en hablar, ya que casi todo ha ido contra ti, te dejo las
últimas palabras, ya que es la vertiente institucional.
Con este encuentro y con este debate hemos visto que efectivamente
Roberto tenía razón; hay vinculaciones, y si
hacemos bien el proceso de descentralización, podemos
hacer también mejor el proceso de desarrollo económico
local y enfrentar el tema de la pobreza. Pero quisiera que
fuera un guatemalteco de verdad, y no sólo uno por
unos minutos el que cerrara esta mesa. Por tanto Rokael de
nuevo contra ti, cierra esto."
Dr. Rokael Cardona: "Muchísimas gracias.
Hay dos ideas excelentes que yo llamaría un programa
de competitividad local territorial, que creo que con los
recursos del PRONACOM se puede apoyar esta iniciativa y que
se puedan generar estas propuestas. Y lo otro es justamente
que el nuevo alcalde, el alcalde del Siglo XXI, y la Corporación
del Siglo XXI, Corporación Municipal, tiene que ser
un alcalde visionario, concertador, promotor, seguro de sí
mismo, rendidor de cuentas como pasó ayer en Almolonga,
donde se dieron las cuentas de toda inversión, abierto
a la participación del sector privado. Yo creo que
esto es muy importante, porque muchas veces el dirigente político
se encierra en la municipalidad y no permite la expresión
de los diversos sectores, en este caso del sector privado.
En ese sentido yo tomo muy en cuenta la segunda sugerencia,
que es la formación técnica para quienes van
a regir los destinos del municipio. Tenemos una ventaja relativa,
y es que una buena cantidad de alcaldes se van a reelegir.
Que ya están en estos procesos.
De las dos mancomunidades que les he mencionado, hay por
lo menos seis alcaldes que seguramente se van a reelegir,
y que han sido los líderes del proceso de la mancomunidad.
Entonces esta semilla creo que es muy importante, y poder
vender la idea de un programa nacional para todos las corporaciones
municipales y poder comenzar el año entrante, los primeros
meses de gobierno o antes con este programa de formación
técnica.
Así que yo me siento muy agradecido con la municipalidad
de Cobán, con el Grupo Gestor de Cobán, con
las otras municipalidades y con todas las instituciones, con
la GTZ, con quienes hemos mantenido una muy buena relación
por esta oportunidad.
A quienes no son guatemaltecos, les agradecemos que
hayan venido acá, a que compartamos, y nos volveremos
a ver en otro momento de nuestra historia política.
Muchas gracias".