Actualizado: 14/01/2004
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Foro de "Descentralización y Desarrollo Económico Local"

Participantes:

  • Ponente: Ing. Roberto Gutiérrez, Presidente del Grupo Gestor de Quetzaltenango, docente universitario. Trabaja en iniciativas de desarrollo económico local. Enfoque empresarial
  • Ponente: Dr. Rokael Cardona, Comisionado Presidencial para la Descentralización, el Desarrollo Local y la Participación Ciudadana en COPRE. Experto en descentralización y desarrollo local. Enfoque institucional.
  • Moderador: Dr. Francisco Alburquerque

Dr. Francisco Alburquerque: "Buenas tardes. Voy a tratar de enlazar lo visto hasta ahora con el debate que vamos a tener a continuación. Porque, en mi opinión, y ya hablando un planteamiento a mis colegas, la descentralización y el desarrollo económico local, o dicho de manera más genérica, desarrollo local, son procesos relacionados con el instinto, y no siempre se puede decir que no puede ir el uno con el otro. Es decir, no se necesitan mutuamente para que algo empiece a echar a andar.

Pero para hablar de esto, defender esta tesis, que voy a razonar porque la formulo así, es importante situar el contexto en que estamos. Ya empezamos a reconocer de manera general qué es lo que se llamó el "Consenso de Washington", que concibió de manera tremendamente simple o simplista las tareas que debía abordar el ajuste estructural en América Latina y el Caribe. Las políticas de estabilidad macroeconómica; la búsqueda de nichos internacionales de mercado; el ajuste externo para pagar la deuda; la reducción del papel del estado, el desmantelamiento del Estado, el Estado mínimo; la privatización de las actividades económicas, no han sido suficientes para crear condiciones adecuadas para el crecimiento de las inversiones productivas ni mucho menos para introducir las innovaciones tecnológicas de gestión y socio-institucionales en el conjunto de tejido empresarial y el sistema productivo latinoamericano, compuesto como hemos visto en estos días fundamentalmente por micro y pequeñas empresas. Peor aún, este tipo de ajuste estructural diseñado, propuesto y a veces impuesto por organismos multilaterales con sede en Washington, de ahí la denominación de consenso de Washington, ha supuesto incluso para los países de la región desde la década de los 80 una carga adicional tremendamente pesada que se vino a sumar a las dificultades ya existentes por el agotamiento del patrón de crecimiento económico interno en esos países y por la necesidad, sin embargo, de llevar a cabo adaptaciones en su aparato productivo como consecuencia de las mayores exigencias de la nueva revolución tecnológica y organizacional, el cambio de paradigmas en lo económico como se dice de manera más elegante, y la mayor apertura externa de las economías y las mayores exigencias competitivas en los mercados. Es decir, la reducción del ajuste estructural a las dimensiones de esta brigada macroeconómica y el ajuste externo, dejando de lado la actuación en los niveles microeconómico y territorial, dificultó tremendamente a los gobiernos para aplicar políticas que les permitiera una actuación más consistente con la necesidad de impulsar los procesos de transformación productiva con equidad en los países de la región. En su lugar, todavía se sigue considerando en gran medida a la micro y pequeña empresa desde una perspectiva existencial; es para los pobres y es para la cooperación internacional, a pesar de que ese es nuestro tejido empresarial latinoamericano y que constituye la inmensa mayoría de las empresas en la región con importancia decisiva desde el punto de vista de empleo e ingreso.

Por otra parte, la aplicación irrestricta de la apertura externa de las economías sin un período aceptable de adaptación, como suelen ser las economías más desarrolladas, destruyó gran parte del tejido empresarial pre-existente, incrementando todavía más los impactos recesivos y la inestabilidad social y política. Quiero decir, la falta de atención, fíjense, a las dimensiones macroeconómica y territorial acabó afectando a la propia estabilidad macroeconómica e incluso al proceso de recuperación de la democracia que se había iniciado en la región.

La visión de desarrollo económico local que hemos estado tratando aquí que vamos a cerrar con este panel poniéndolo en relación con la descentralización supone un intento de un planteamiento menos simplista. Más enraizado en lo que ocurre en la diversidad de los distintos países y al interior de los países, en los territorios, en la gente; es una visión como decimos una más integral, no es una visión agregada. Conduce a una estrategia conforme a la cual el ajuste macro y el ajuste externo tienen que acompañarse de actuaciones orientadas a introducir innovaciones tecnológicas de gestión y socio-institucionales en los diferentes sistemas productivos locales y en el tejido de empresas existentes en cada ámbito territorial. Es decir, en completar las exigencias del ajuste estructural que no fue acometido, fue simplificado o reducido sólo a la dimensión macro y externa. Es decir, trabajemos para incluir al conjunto de la economía, al conjunto de la sociedad, al conjunto de los territorios, al conjunto de los actores, trabajemos por la gente y para la gente, y no sólo para los actores financieros, para las oligarquías o para los grupos de la llamada nueva economía globalizada.

La ausencia por tanto de políticas de promoción económica a nivel territorial ha impedido la generación de entornos competitivos e innovadores para las micro y pequeñas empresas latinoamericanas. Es decir, condiciones que, cuando digo entornos favorables a las innovaciones, que se asienten sobre la base de la articulación en red de instituciones públicas y privadas con responsabilidad en el desarrollo económico. Eso plantea la necesidad de tener una gestión pública local, y eso hace mucho sentido al proceso de descentralización y a los contenidos del mismo. Pero siempre es un proceso: uno el de la descentralización de arriba abajo, por una parte la remodelación o reinvención del Estado, y un conjunto de administraciones públicas que se reparten papeles y funciones. Viene de arriba a abajo. El proceso de desarrollo económico local puede ir de abajo a arriba. El proceso de la democracia va de abajo a arriba. El proceso de la construcción de lo que llamaría el grupo gestor, o la red de grupos gestores en Guatemala, del buen gobierno, de la nueva gestión pública local, es un proceso que también podemos decir vinculado a la recuperación de la democracia en el nivel municipal va de abajo a arriba. Por eso digo que hay momentos en los cuales puede no coincidir, y no sería inteligente por mi parte por lo cual lo dejo al debate esperar a que concluya el proceso de arriba a abajo para dar paso al de abajo a arriba, porque la historia dice que normalmente los de abajo a arriba acaban enseñando el camino a los de arriba a abajo.

Por otra parte, y para terminar, la privatización, la apertura de los mercados y la desregularización de nuestras economías conducen a una concentración creciente de capital en la esfera privada ante lo cual preciso es reforzar la capacidad de los diferentes sistemas productivos locales para igualar las condiciones de competencia empresarial, regional y atender a los objetivos de lo que los europeos llamamos la cohesión social y los latinoamericanos llaman la equidad; una palabra más clara posiblemente. Pero al tiempo para fomentar la productividad y la competitividad de las micro y las pequeño empresas, no mediante subsidios directos a la producción o asistencia misma, sino creando en el territorio condiciones para que la capacidad emprendedora fructifique, identifique negocios y eso genere nuevas empresas, empleo, ingreso y por tanto acabe afectando también al problema de la pobreza de manera sustantiva.

Termino, en el año 2001 se publicó un documento que venía a reflejar un esfuerzo importante que se realizó con la ayuda de la GTZ también en la CEPAL, la comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina, donde yo tuve la oportunidad de editar y establecer las conclusiones. Se trató de uno de los más importantes esfuerzos por identificar las iniciativas de desarrollo local en América Latina que estaban teniendo algún éxito en su funcionamiento. Se hizo un levantamiento en siete países de unas treinta iniciativas de desarrollo local y se trataba de aprender de ellas. Es decir, vean que a pesar de que los procesos de descentralización en América Latina habían avanzado bien poquito y todavía ni siquiera los niveles intermedios entre municipio y el nivel central, como ocurre en este país, eran elegidos democráticamente, sino que quedaba eso truncado con lo cual los representantes miran más para arriba que para abajo el hecho es que desde varios territorios, no pocos, tampoco muchos, había habido un despliegue de iniciativas de desarrollo económico local. Estas son las conclusiones, y con eso sí que dejo inmediatamente la palabra a Rokael y a Roberto, que en ese momento yo fui capaz de concluir: buena parte de esas iniciativas de desarrollo económico local habían surgido como reacción ante situaciones de crisis. Lo mismo ocurrió en Europa. Las iniciativas surgen más en momentos de crisis que en momentos de auge, porque la gente tiene que buscar las respuestas. Crisis en la reestructuración económica, crisis derivadas de que sectores empresariales no pueden permanecer inactivos frente al cambio estructural en las formas de producir y de competir, y por lo tanto había movimientos desde ese sector o crisis en los propios gobiernos municipales que veían crecer las demandas sociales por la recuperación de la democracia y aquellos con mayor sensibilidad, madurez y perspectiva no sólo partidaria, sino en representación del territorio asumían algunos de los primeros pasos que, salvando tiempo, en otros lugares también se habían hecho cuando empezaban estas iniciativas locales de empleo, de desarrollo local en Europa a funcionar quince o dieciséis años atrás. Pero hay que destacar que igual que pasó en el 85 cuando hicimos un estudio para la OCD de ciento cuarenti-tantas iniciativas de desarrollo local que tenían éxito en Europa, ninguna de ellas había sido estimulada desde el nivel central; habían sido actores locales. Aquí, las veintinueve que se analizaron todas también habían sido estimuladas por actores locales, algunas por alcaldes, otros por grupos empresariales, otros por la coordinación internacional; habían avanzado. Por eso digo, ojo, no confundamos y digamos que vamos a tener que esperar a que se complete el proceso de descentralización para echar a andar al desarrollo económico local. Normalmente, la experiencia dice que eso no es así. Es más bien al contrario, a pesar de que los procesos de descentralización son muchas veces incompletos, son como dirían los argentinos "puro verso", poco contenido, no acaban nunca de transferir de hecho competencia, recursos en todo sentido.

Pero la recuperación de la democracia ha planteado nuevas exigencias por tanto a las autoridades públicas locales para prestar servicios adecuados a la ciudadanía y trabajar conjuntamente con un sector privado empresarial que es el que en gran medida genera la riqueza localmente. No se puede hablar de desarrollo pensando sólo en la inversión pública, ha y que hablar de la inversión total que es la relación publico privada que suele ser de 75-25, 80-20, es decir la privada frente a la pública, tenemos que hablar todos los actores, y no podemos hacerlo desde la planificación jerárquica, no podemos hacerlo sólo desde el funcionamiento de las leyes del mercado. Es resultado de un acuerdo, de un nuevo contrato social, de un ponerse a discutir, y todo eso nos ha llevado en este encuentro a señalar la importancia de la cooperación público-privada.

Termino entonces diciendo y señalando a mis colegas guatemaltecos, con más opinión que yo y más conocimiento para que ahora empiecen a hablar más de Guatemala y menos el telonero internacional poniendo referencias-tema, que estamos ante procesos distintos, relacionados, y que a mi me gustaría añadir a los mismos y que ellos establecieran la vinculación al proceso de descentralización de arriba abajo. También los procesos de democratización, los procesos de lo que llamaría Roberto del buen gobierno o las tareas del nuevo gobierno municipal, si no viene el alcalde lo asumimos de todas formas, y todo eso en relación con las oportunidades que esa concesión de una reinvención del Estado tiene para poder abrir espacios de concertación para el desarrollo económico local.

Roberto, no sé si empezamos mejor con el empresariado que por lo institucional, ¿le damos la palabra?"

Ing. Roberto Gutiérrez: "Buenas tardes. Yo sí encuentro una correlación directa entre descentralización, desarrollo económico nacional, fortalecimiento empresarial, y voy a intentar explicar porqué encuentro esa relación directa. Yo veo que el centralismo que es lo que hemos tenido en nuestro país, en Guatemala durante toda su historia, lo que conlleva es una intención desde el Estado que es el gobierno central de planificar y controlar, y esa planificación desde lo económico conlleva un determinismo de manera que nosotros vemos en nuestra historia económica guatemalteca, en un momento se decidió que iba a ser el café el producto hegemónico para nuestro desarrollo económico. Más tarde, allá por los años treinta del siglo pasado se definió que Guatemala era un país eminentemente agrícola y entonces hacia ya se condujo todo el esfuerzo nacional con todos sus cuerpos legales, financieros, etc. Más adelante como la agricultura no resolvió los problemas sociales y las expectativas de un mejor nivel de vida para la mayoría de los guatemaltecos, entonces se optó por la propuesta "cepalina" de la sustitución de importaciones y un proceso de industrialización artificial a partir de crear barreras arancelarias y no arancelarias. Después de unos años se encuentra con que ese proceso, que tuvo costos altos para la nación, no dio los resultados esperados; nunca superó más allá de su contribución, más allá de un 15% de producto bruto. Entonces, hace unos quince años se decide que eso no es, y que tenemos que abrirnos al mercado internacional y se está apostando hacia las exportaciones y a un comercio libre. Veo yo que aquí lo que prevalece entonces en un criterio centralista de toma de decisiones normalmente desde los gobiernos centrales y planifican estas acciones estratégicas. Por otro lado, si lográramos tener un Estado descentralizado, entonces, en vez de tener un determinismo en la economía, seguramente serían las iniciativas locales desde las más pequeñas a las medianas y grandes que surgirían de las decenas de miles de empresarios que tiene la habilidad de determinar con más facilidad, con más objetividad, los requerimientos que el mercado está planteado. De manera que vinculo entonces una correlación directa entre la opción de descentralización y un sistema económico nuevo que parte desde lo local con iniciativas de emprendimientos productivos locales, pero que respondiendo a demandas locales, nacionales y a las aperturas que puedan haber en el exterior; los denominados nichos que puedan abrirse para nuestras oportunidades.

Ahora, esto es como la parte filosófica; la parte más realista y cultural de nuestra realidad nos dice otras circunstancias. Y es que yo encuentro a que en nuestra cultura, la guatemalteca me refiero, no sé si habrá alguna relación con otras realidades aquí presentes, veo que en Guatemala tenemos una sociedad fundamentalmente tradicional. Y eso se ejemplifica muy rápidamente en circunstancias por ejemplo las que estamos viviendo en estos días. Una característica de una sociedad tradicional es aquella que espera un caudillo, un salvador de todas las dificultades del país; una sociedad tradicional es la que pone en el ejercicio del poder a un presidente y se considera que tiene toda la potestad y todos los derechos para hacer lo que se le antoje. Pero también una sociedad tradicional es la que no se cultiva con fortaleza el capital social. Entonces, una sociedad en la que no hay confianza, hay desconfianza, en la que se promueve el enfrentamiento de los grupos sociales, en la que la asociatividad se dificulta, en la que las acciones de civismo se remontan a participaciones electoreras, en la que en fin los valores no son consensuados y ni siquiera están definidos y priorizados. De manera que son características las nuestras de una sociedad aún tradicional. Pero la buena noticia es que sí hay constancia de que en los últimos años nuestra sociedad está en la búsqueda y caminando hacia la construcción de un nuevo tipo de sociedad. Hacia la construcción de un Estado y desde los Acuerdos de Paz, que realmente es un esfuerzo que todos los días tenemos que tener presente y debemos enforzar, desde entonces hay esa constancia de esa aspiración de la sociedad que muchas veces ha sido inhibida por otros factores, pero que hay una decisión hacia la construcción de un nuevo Estado, de un Estado moderno que implica la descentralización porque ese es el fundamento de la democracia y de un Estado sólido. La verdadera democracia se sustenta en la fortaleza de los municipios. De manera que si queremos construir ese Estado tenemos fortalecer lo local y dentro de ello lo económico como lo mencionaré en un momento. ¿Qué nos falta para lograr esa aspiración? Lo que nos falta, y ya lo quiero relacionar con la acción del empresariado, y cuando menciono empresariado son todos los niveles de empresariado -ayer en el grupo en el que me tocó trabajar, hablábamos de que la acción empresarial la cultura de empresarialidad es parte de la cultura guatemalteca, de la cultura indígena y ladina, y hay constancias de esto- Pues bien, a sabiendas de que existe una cultura de empresarialidad lo que hace falta es únicamente, ya no como en el Estado centralista-determinista, ya no es plantear hacia dónde hay que llevar la economía, sino crear el ambiente para que esos empresarios de cualquier nivel puedan desarrollar esas aptitudes en beneficio de la sociedad. Y dentro de ello, son elementos sencillos de decir, pero complejos de realizar, porque además de lo tradicional que sabemos que es para construir una nación, pues que haya un Estado de Derecho no de legalismos, sino de legitimidades, que haya seguridad de las personas y de las inversiones, que haya un clima adecuado para los entendimientos productivos de cualquier dimensión tengan viabilidad, se generen y sea motivante para esos empresarios que tomaron esa iniciativa y los riesgos que eso implica.

Pero además de eso, que es ya como que dado por sabido que tiene que ser así, hay dos o tres condiciones más que deberían que agregarse para fomentar este estado moderno, descentralizado, que va generar una economía diferente. En primer lugar, que la educación nacional, de todos sus niveles, sea una educación que por supuesto tenga sus propios fines, la educación de por sí, pero que además sea una educación que oriente hacia una más rápida inserción laboral o hacia iniciativas empresariales. De manera que sea una educación más orientada lo que verdaderamente la gente desea. Los padres de familia, cuando se les consulta, eso es lo que aspiran, que sus hijos tengan un mejor nivel de vida, una mejor vida que tuvimos los padres, pero eso lo van a lograr en la medida que su educación sea una educación que vaya por supuesto a la persona completa, pero que le ayude en su función productiva. Y por supuesto mejorar todas las capacidades humanas. Y en el segundo elemento, que yo diría que es fundamental si se quiere construir este tipo de economía, es una infraestructura física productiva, que ayude a la producción. Me refiero a las carreteras, a las vías de comunicación en general, a los puertos, a los aeropuertos, todo aquello que coadyuve para que la función empresarial encuentre el ambiente adecuado, dentro de ello por supuesto también las facilitaciones financieras y los apoyos de capacitación.

Como se ha dicho ya, Guatemala cuenta ya con una Ley de Descentralización, y de eso no quiero referir mucho, porque de eso nos hablará sin duda el Dr. Cardona, que es uno de los impulsores de la ley. Sin embargo, yo le veo, y me permito hacer una crítica únicamente de la ley, porque tiene como bondad que ya existe un marco legal a partir del cual ya se puede empezar a construir ese nuevo Estado. Sin embargo, tiene como desventaja esta ley que plantea que va a ser el presidente el que va a decidir el paso que se le puede dar a la descentralización. De manera que no es una descentralización que surja como debe surgir de bases y de decisiones autónomas, sino que va a ser el presidente, y nuestra historia presidencialista nos dice que difícilmente un presidente va a querer desprenderse de los poderes que tiene, casi absolutos. Ahí cierro mi crítica para picar un poquito al Dr. Cardona.

Y luego veo que las posibilidades que tenemos de construir esa nueva economía se dan en que en cada comunidad, y puedo dar constancia de lo que he conocido, se identifican las posibilidades de desarrollo económico. Lo que Porter denomina las "ventajas comparativas". Con ejercicios muy sencillos dentro de la comunidad se identifican esas ventajas comparativas. Y entonces, el esfuerzo nuestro de los facilitadores de procesos de desarrollo es apoyar para que esas ventajas comparativas se conviertan en ventajas competitivas. Yo creo que si lográramos acciones puntuales como ésta, de esa transformación de estas ventajas en competitivas, se estaría dando un paso sólido a la búsqueda de este proceso de descentralización vinculado con el desarrollo económico y fortalecimiento de las iniciativas locales.

Quisiera concluir contándoles que en el caso de Quetzaltenango, que ayer hicimos referencia, hemos identificado que una de esas ventajas comparativas es la educación. Quetzaltenango tiene una historia que lo refrenda y tiene una oferta educativa sólida, y en la sociedad se está tomando, se ha socializado este tema, se está tomando la educación como uno de nuestros pilares de desarrollo económico, fíjense. O sea que por supuesto, como reitero la, educación tiene su propio fin, pero como desarrollo económico está contribuyendo a cerca del 14% del producto interno bruto de Quetzaltenango; es una de las actividades que desde lo económico tiene mayor crecimiento y dinamismo, de manera que se está apostando a ello. Pero, y eso quiero dejarlo muy claro, en virtud de que nosotros todavía estamos en un Estado muy centralizados, hemos escogido esta actividad de la educación porque esa no se ve tan afectada por los fenómenos macroeconómicos de carácter nacional. De manera que la educación en Quetzaltenango, si la fortalecemos, tiene su propia dinámica, y los padres de familia y los estudiantes van a seguir preparándose, no importando de las crisis que están sucediendo en la ciudad de Guatemala. Entonces, por eso se escoge también este sector de la educación como uno de los ejes en los que la sociedad de Quetzaltenango quiere apostar para el desarrollo. Con eso, los dejo."

Dr. Rokael Cardona: "Buenas tardes a todos y a todas. En primer lugar, nos decía Roberto: un nuevo Estado-una nueva economía. En el caso de Guatemala, el Estado tiene un apellido especial: Estado multiétnico. No tenemos viabilidad histórica sin que el Estado exprese las identidades regionales y que a través del desarrollo económico local y regional los pueblos indígenas tengan pleno ejercicio de su identidad y sus derechos. En el proceso de negociación de paz, del cual tuve la oportunidad de ser asesor en su primera etapa, uno de los acuerdos más importantes fue justamente el Acuerdo de Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas. Aquí surge entonces un concepto de Estado. Necesitamos un Estado de Derecho, pero no sólo un Estado de Derecho, sino un Estado democrático de Derecho; un Estado multiétnico democrático de Derecho. Y desde ese punto de vista, tenemos que reconocer que la gran ausencia de la democracia en América Latina es la falta de democracia económica. Entonces el desarrollo local hay que situarlo dentro del concepto de democracia económica. Como base fundamental de la democracia política. Naturalmente que como país no tenemos viabilidad si el estado no es descentralizado, porque el centralismo como bien decía Roberto ha demostrado su fracaso en la gran exclusión social, en la discriminación, en la falta de oportunidades al sector privado regional local. La descentralización para un país como Guatemala es una necesidad histórico política de la reforma integral del Estado. Y no viene como concesión del gobierno central. Guatemala, a diferencia de muchos países, donde la descentralización ha venido de arriba para bajo, aquí ha sido una conquista histórica de las comunidades, de los municipios, de los pueblos indígenas. Y quizás, la aspiración es que hacia el futuro un Estado descentralizado sea una convergencia estratégica de una nueva centralidad del Estado versus un gran desarrollo político local-regional.

Entonces, yo pienso que este tema que ustedes han abordado en este seminario: la concertación público-privada; en el caso guatemalteco, esta concertación público-privada debe coincidir a mi juicio a impulsar un proceso integral de descentralización. No sólo la descentralización administrativa. Durante muchos años en América Latina sólo se hablaba de la descentralización administrativa. No. Si queremos afirmar la democracia, si queremos que el Estado sea democrático desde sus bases locales, debemos comenzar por la descentralización política. Y la descentralización política es auto-gobierno, es autonomía, autonomía municipal. En el caso guatemalteco, nosotros tenemos una tradición mayor de autonomía municipal. Con la revolución de 1944 se creó en Guatemala la autonomía municipal; tuvimos una década de democracia. Comenzábamos en el proceso de construcción de la democracia cuando la oligarquía, la Iglesia católica, y una empresa norteamericana derrumbaron nuestro proceso político, democrático. Con posteridad a eso entonces, la lucha de las comunidades y los pueblos es por recuperar la autonomía municipal. Y en la nueva Constitución de 1985, y de ahí viene una transición para acá, una transición política, se recupera el concepto de autonomía municipal, pero se le da un ingrediente principal, que es la descentralización fiscal. La descentralización fiscal es un instrumento fundamental para el desarrollo económico local. Y en el caso de Guatemala, el modelo de descentralización fiscal es único en América Latina, pero es único por las características propias de nuestra historia. En primer lugar, por mandato constitucional un 10% del presupuesto ordinario de recursos del Estado se debe pasar a las municipalidades. Por mandato constitucional. Pero además, en el proceso de negociación de paz surgió un nuevo concepto: el IVA-PAZ, el impuesto al valor agregado para la paz. El IVA-PAZ se incrementó en Guatemala del 7% al 10%. Esos tres puntos, de esos tres puntos, un punto se asignaba por ley a las municipalidades. Con la reforma fiscal del año 2001 se incrementó en un 5%. De tal manera que en materia de descentralización fiscal, las municipalidades de Guatemala reciben un 10% de presupuesto constitucional y un 1.5% de los 12 puntos del impuesto al valor agregado. EN el nuevo Código Municipal nosotros dejamos establecidos que el gobierno debe cumplir con el traslado periódico de esos dos recursos a las municipalidades. Esto es una modalidad que puede ayudar al fomento económico. Tenemos ahí dos instrumentos. Por una parte, no está regulado el 10%. El 10% constitucional dice que debe ser para fomentar la educación, la salud, la infraestructura básica y otro tipo de servicios en el municipio. Y el IVA-PAZ, el 75% es para inversión pública, y el 25%, para gastos de funcionamiento. Del situado constitucional, el 90% es para inversión, y el 10% para funcionamiento. De tal manera que esto es un instrumento que tenemos muy concreto para apoyar el fomento económico local, pero requiere de una regulación y de una concertación pública-privada en los municipios. Estamos trabajando para que el siguiente gobierno aumente el porcentaje de la descentralización fiscal, y que ese porcentaje vaya encaminado al fomento económico local. Con nombre y apellido, que no quede a discrecionalidad de las municipalidades.

Pero acá tenemos otro reto. Nosotros peleamos hasta el último minuto para que no se llamara Código Municipal, sino que Ley de Municipios, como en Nicaragua, o la Ley Básica del Régimen Local en España, pero no lo logramos. De tal manera que una de las debilidades que tiene nuestro Código Municipal, que es muy avanzado en América Latina, y lo digo porque he trabajado estos temas en América Latina, tiene la debilidad de que al no ser ley no está reglamentado y esto deja mucha discrecionalidad en las municipalidades. Entones ahí tenemos un instrumento fundamental: la descentralización fiscal, que puede ser un instrumento importante. Pero lo que yo estoy planteando de descentralización fiscal aquí es del lado de las transferencias del Estado. No he hablado de autonomía fiscal de los municipios. En la autonomía fiscal de los municipios, tenemos tres cosas: en primer lugar, los municipios pueden aplicar el impuesto territorial. Cuando nosotros entramos al gobierno, cincuenta municipalidades aplicaban el impuesto territorial. A esta fecha están en proceso de aplicarlo 170 municipalidades; impuesto territorial. Dos: el gobierno de la República ha enviado al Congreso la iniciativa del nuevo Código Tributario Municipal con el consenso de las municipalidades. El nuevo Código Tributario Municipal lo que pretende es fortalecer la capacidad propia de los municipios. Pero está pendiente la gran reforma, que tiene que ser una reforma constitucional. La potestad tributaria municipal tiene paternalismo actualmente de parte del Estado; no hay verdadera autonomía fiscal de las municipalidades en materia tributaria. En la reforma constitucional pendiente de los Acuerdos de Paz, porque hay una reforma integral pendiente de los Acuerdos de Paz en Guatemala, ahí pensamos nosotros introducir este tema para que se avance mejor en la descentralización fiscal.

En la descentralización de competencias y administrativa, tenemos tres instrumentos: la Ley General de Descentralización, en sus artículos 6 y 7, establecen las competencias que se pueden transferir a los municipios mediante un acuerdo entre gobierno y municipios. El artículo 2 de la Ley establece que la descentralización en Guatemala es municipalista y comunal, pero en el Código Municipal se establece la mancomunidad de municipios como una posibilidad regional de avanzar en la naturaleza de la descentralización. Por lo tanto, tenemos en Guatemala un concepto de municipio que es similar al Estado local. Esto es un concepto importante, porque el municipio en Guatemala no sólo es el gobierno municipal, es la sociedad civil, es el territorio, es el gobierno electo democráticamente. Naturalmente que hay que avanzar mucho Roberto en el tema de la ciudadanía, y la educación es un vehículo fundamental para avanzar en el desarrollo de la ciudadanía, la ciudadanía étnica, que hoy tiene que ver con el acuerdo de identidad y derechos de los pueblos indígenas. Entonces en materia de competencias, el nuevo código establece competencias propias de los municipios, y la Ley General de Descentralización establece un marco más general de competencias que se tiene que negociar con el municipio. Por ejemplo, la descentralización de la educación, la descentralización de la salud, y también incluimos en estas competencias la economía, la agricultura, el medio ambiente, la infraestructura. Tenemos una experiencia concreta que va a iniciar en los próximos meses. Dos mancomunidades de áreas pobres de Guatemala que van a autogestionar 44 millones de dólares con caminos rurales. Son las municipalidades organizadas en mancomunidad de municipios las que van a gestionar estos recursos tomando en cuenta un modelo guatemalteco del altiplano de San Marcos que se llama ADIMAM. Se ha conseguido con la institucionalización de estas mancomunidades el acceso a estos recurso que van a ser un ejemplo interesante para el país. Nosotros tenemos una debilidad fundamental en la descentralización, y lo estamos viviendo ahora. En el nivel departamental no tenemos autoridades electas. Y en el nivel regional tampoco. Entonces, tenemos un sistema de Consejo de Desarrollo que en mi concepto es funcional en el municipio y en la comunidad. ¿Por qué razón? Porque es presidido el Consejo de Desarrollo por una autoridad electa: es el alcalde. En cambio, en el departamento y en la región preside en el Consejo una autoridad nombrada. Y en la asamblea de una Consejo de Desarrollo, departamental o regional, coexisten autoridades electas con autoridades nombradas. Y tal como lo dijo Roberto, el peso del presidencialismo y del centralismo es muy fuerte, de tal manera que quien tiene la autoridad real en los consejos departamentales y regionales, no son las autoridades electas, sino las nombradas. Estamos proponiendo en la nueva ley de gobernadores, que el gobernador departamental sea designado por el presidente de una terna de alcaldes que propongan los alcaldes del departamento conjuntamente con la sociedad civil. Eso le puede dar una legitimidad política al nivel departamental, y en el nivel regional estamos planteando para el futuro la elección popular y democrática de gobernadores regionales. Hemos vendido una idea; la idea que hemos vendido es que el primer gobernador electo sea el de El Petén, porque en El Petén, la constitución política actualmente no limita la posibilidad de que el gobernador de Petén sea electo como un primer paso para avanzar a un segundo nivel de descentralización política. Necesitamos un nuevo perfil del municipio para impulsar el desarrollo económico local. Yo no sé si tal vez en la segunda parte me refiero a esto para no abusar del tiempo. Necesitamos un rediseño de las competencias municipales para el tema de desarrollo económico local. En primer lugar, hay que reconocer que algunas municipalidades son empresas públicas o pueden crear empresas públicas municipales. Ayer estuve en la inauguración de la gran empresa municipal del municipio de Almolonga, y una gran empresa de tratamiento de desechos sólidos y producción de abono orgánico. Tenemos posibilidades entonces de que las propias municipalidades sean o formen empresas públicas. Y esto no por una cuestión de un Estado intervensionista, sino porque el sector privado local no existe en estas regiones como muy bien lo dijo alguien acá. Pero por otra parte, las municipalidades tienen que fomentar el desarrollo económico. El artículo 36 del Código Municipal establece que el Consejo Municipal debe tener una comisión de fomento económico, desarrollo turístico, y empresarial. Naturalmente que esto hay que hacerlo en conjunto con el Consejo Municipal de Desarrollo. Promotor, regulador, concertador con el sector privado, y hay un elemento importantísimo para el fomento del sector privado que es el ordenamiento territorial. El nuevo Código Municipal le da competencias concretas a la municipalidad para el ordenamiento territorial y la planificación del territorio. Necesitamos entonces un perfil nuevo de municipalidad y de mancomunidad de municipios en lo que concierne al fomento del desarrollo económico local y oportunidades para el sector privado.

Nosotros no vemos un divorcio entre lo nacional y lo local; al contrario. Los Acuerdos de Paz y la propia Constitución dan elementos para pensar en un Estado central inteligente para desarrollar programas nacionales y regionales que faciliten y complementen las iniciativas para superar los desequilibrios regionales y la exclusión que ha habido por parte del Estado del sector privado regional.

Está en marcha un nuevo programa, el Programa Nacional de Competitividad. En ese programa tenemos el interés de que los sectores privado-regionales sean los principales beneficiarios del Programa Nacional de Competitividad y que no se repita el esquema tradicional en que sólo los grandes empresarios de la capital se beneficiaron de las políticas económicas del Estado. Termino diciendo: los neoliberales quisieron poner a la economía por encima de la política, con el supuesto de que no hacían política, con el supuesto de la neutralidad política, pero eso nadie lo cree, porque toda decisión tiene efectos políticos y sociales. Debemos poner de nuevo a la política delante de la economía. A la buena política, a la política que permita la concertación público-privada, la concertación con la sociedad civil para que el modelo económico no sea excluyente, sino incluyente de la diversidad de sectores. Entonces yo planteo, como un gran reto de todo esto, la necesidad de un consenso político que permita avanzar en una visión global de desarrollo local, desarrollo regional, etc. Estas leyes de descentralización no son las mejores, son un principio, pero tienen un consenso político básico. Las dos terceras partes de los diputados votaron por estas leyes, por la tres; hay un consenso político básico que tenemos que fortalecer hacia el futuro para que la descentralización sea una política de Estado y nación y no solamente una política gubernamental. De tal manera que tenemos grandes retos, y quizás los amigos extranjeros están algunos poco familiarizados con Guatemala. Hemos creado un foro sociedad civil-Estado para el desarrollo local y la descentralización, la COFEDEGUA, que a la vez es parte del foro centroamericano, que es la Conferencia Centroamericana por la Descentralización y el Desarrollo Local. Este año la conferencia va a ser en Managua, y acabamos de estar en Arequipa, Perú, inaugurando la Conferencia Latinoamericana de Descentralización y Desarrollo Local. De tal manera entonces que yo considero que es un buen momento para el debate, para la propuesta, porque ese consenso de Washington nos dejó con más pobreza, con más exclusión y lo que necesitamos es revertir eso para verdaderamente contribuir a tener un Estado humanista, democrático, competitivo, que le dé al sector privado, que compite con reglas claras, la posibilidad de un mayor desarrollo. Muchas gracias."

Ing. Roberto Gutiérrez: "Yo quisiera hacer referencia a uno de los temas que abordó el Dr. Cardona. El esfuerzo que él como comisionado ha estado empujando en los últimos años como ha tenido sin duda efectos positivos. Sin embargo, no han sido suficientes, obviamente. Y él abordó los temas de descentralización que han sido promocionados, como es el político, el fiscal, administrativo, pero el económico que es el tema que nos convoca en este momento, es a mi opinión el que sigue siendo débil. Y por ejemplo, uno de los aspectos que para mi hubiese permitido avanzar en la descentralización económica era seguir con el Programa Nacional de Competitividad. Es un programa que implicaba un esfuerzo de sector público-privado importante, pero que sin embargo por asuntos eminentemente políticos, según yo entendería fue suspendido hace más de un año. Y ya nunca más la ministra actual convocó a reuniones. Y quiero dejar esto para la discusión de los guatemaltecos, y especialmente a los que estamos intentando hacer estos esfuerzos de desarrollo económico local, porque este programa de competitividad hubiera permitido que cada comunidad tuviese los recursos financieros y tecnológicos indispensables para que gestionara y pidiera implementar una propuesta de desarrollo económico local. Yo apostaba a ese proyecto como el mecanismo que hubiera fortalecido las iniciativas de desarrollo local desde lo económico. Sin embargo, no entiendo las razones, pero por alguna razón política fue suspendido a mi entender. De manera que aunque se ha avanzado en algunos aspectos. Este el económico, es cierto que no es el más importante como muy bien lo decía el Dr. Cardona, pero si la economía no mejora, lo político se desarma. Las personas lo primero que sienten en su vida es si tienen dinero en su bolsillo para sobrevivir, o llevar una vida decorosa. Entonces si no hay fortaleza económica, difícilmente van a estar preocupándose de los otros aspectos, sociales o políticos. Entonces, yo no sé, como se intenta que sea un debate, se lo paso a don Rokael y que nos cuente qué pasó con el Programa Nacional de Competitividad, que era a mi entender el mecanismo económico para impulsar el desarrollo económico local."

Dr. Rokael Cardona: "Bueno. Yo le agradezco a Roberto que me haya dado esta oportunidad porque me siento creador del nuevo Programa de Competitividad que ha sido aprobado por el Congreso y que ya está en marcha. Logramos, y la COPRE, la Comisión Presidencial fue detonante positivo porque no habían mecanismos para montar el equipo humano, administrativo para que el PRONACOM se convirtiera en un proyecto nacional y en una política pública. Se trataron conmigo gentes del Banco Mundial a finales del 2001, y el Ministro de Economía de aquel entonces, Eduardo Weymann, y felizmente con el apoyo que dio la Comisión Presidencial ya salió del Congreso aprobado el Programa Nacional de Competitividad con un monto básico de veinte millones de dólares para apoyar el desarrollo del sector privado. Yo hablaba con alguien de aquí del Grupo Gestor, y le decía que este es un momento político importante. Hemos planteado que la descentralización tiene que ser una política de Estado y nación, e incluso hemos dicho que este país no se descentraliza si no es en un cuarto de siglo, dados sus problemas estructurales. De igual manera, el Programa Nacional de Competitividad tiene que tener continuidad, pero hay que buscar la incidencia para que en el siguiente gobierno no sea de nuevo el modelo anterior de que la cúpula empresarial de la capital autogestiona esos recursos. Incluso, quiero decirles que no se ha nombrado todavía al director nacional del Programa de Competitividad. De tal manera que ahí hay una oportunidad para que el Programa Nacional de Competitividad cumpla las expectativas que tú decías, y que me consta que has venido trabajando en eso, en promover el fomento del desarrollo del sector empresarial desde la región. Tú tienes razón en el aspecto de que no hemos avanzado, en mi concepto no hemos avanzado como política de Estado en el desarrollo económico local. Han sido más bien iniciativas propias de las comunidades, pero sí necesitamos que en un país como el nuestro donde la pobreza está prácticamente socializada, haya recursos y voluntad del Estado para acompañar el proceso de descentralización con el fomento y desarrollo económico. Yo mencionaba que, en el caso de la descentralización fiscal, se puede dejar una asignación específica para que las municipalidades puedan dedicarlo al fomento del desarrollo económico local. No es mucho lo que las municipalidades manejan en Guatemala en términos concretos, pero este año, nosotros hemos logrado que del año 2000 al 2003 la descentralización fiscal se incremente en un 30%. De tal manera que este año, los recursos que van a ir a las municipalidades globalmente son del orden de trescientos millones de dólares. Eso es lo que las municipalidades van a manejar este año. Y quiero decir que la empresa que se inauguró ayer en Almolonga es una empresa con los recursos de la descentralización fiscal, porque de los siete millones que costó la empresa, la municipalidad puso 4.2 millones. Es decir que fundamentalmente la empresa de desechos sólidos de Almolonga está hecha con recursos de la descentralización fiscal. Como decía, la descentralización fiscal permite que las municipalidades puedan erogar un 90% para inversión en el caso de 10%, y un 75% en el caso del impuesto al valor agregado. Y hoy el gobierno de la República está cumpliendo periódicamente con trasladar los recursos a las municipalidades gracias a la norma que quedó en el Código Municipal. En conclusión entonces, el es ya un nuevo programa que yo creo es importantísimo que el sector privado incida para que estos recursos vayan a fortalecer los sistemas de información de mercados, la capacitación empresarial, todo el tema de comunicaciones, Internet, búsqueda de nuevos mercados, interno y externo, que es tan urgente para que el país marche por una senda de desarrollo económico diferente."

Primera ronda de preguntas del público:

  • "Yo creo que es muy importante aclarar un punto que me pareció de conflicto en las dos exposiciones, la prevalecencia de la política. Yo creo que para tenerlo claro, lo que necesitamos es concertación política, no manipulación política. Y ese es el problema por el cual hemos fracasado. Porque no hemos sido capaces desde la firma de la paz de llevar adelante su consecución debido a la falta de consenso; esa concertación política es la que necesitamos asegurar no importando quién llegue al próximo gobierno tanto nivel local como a nivel nacional."
  • "Esta es para el Dr. Rokael Cardona. ¿En qué momento se empezará a atender como tal la Ley de Consejos, precisamente está plasmado en los documentos, pero como que fuera letra muerta. Porque en el caso de nuestro departamento se dice que se presenta la terna para que el Ejecutivo pueda decidir dentro de la misma al representante en cada uno de los departamentos. Más sin embargo, acá en Alta Verapaz se sigue democráticamente las denominaciones. Caso muy especial, el del actual gobernador. No tengo nada en contra de la mujer, se debe dar el espacio a ellas, pero realmente atendiendo a las leyes como están establecidas."
  • "La pregunta es también para el Licenciado Rokael Cardona. La verdad es que se habló muy bonito acá sobre lo que es el trabajo de las municipalidades desde el punto de vista de intercultura. La verdad es de que en lo que es el Departamento de Baja Verapaz, el Consejo Departamental de Desarrollo se saltó las trancas al querer ellos realmente ejecutar proyectos. Y no aparece en ninguna parte de la Ley de los Consejos de Desarrollo Departamental, donde ellos tengan que ejecutar. Entonces, ¿porqué eso se está dando?
  • Carmen, de República Dominicana: "Con relación al Plan Nacional de Competitividad, yo tengo entendido que este documento prevé y define claramente los lineamientos estratégicos, las áreas que se van a estar trabajando y los objetivos claramente definidos hacia donde va dirigido el país. Entonces esto es una herramienta fundamental justamente para identificar esas oportunidades y esas necesidades que se tienen que atender. Entonces mi pregunta sería, ¿se tiene previsto socializar ese Plan Nacional de Competitividad haciéndolo disponible por ejemplo vía Internet, una página, de forma tal que todos los agentes puedan estar enterados, tanto consultores, universidades, instituciones de fomento y así de esta manera tal vez no esperar a que comience y desde ya ellos ir orientándose?

Respuestas

Ing. Roberto Gutiérrez: "Yo sólo quisiera tal vez en este tema que mencionaban el Dr. Cardona, que hay una nueva propuesta de ley de competitividad. Como mencioné hace un momento, hace año y medio había una comisión, y el día que a mí me tocaba ir a hacer la presentación del proyecto que tenemos de la red de grupos gestores y nuestra propuesta de competitividad, nos avisaron que quedaba suspendida la comisión. Y desde entonces, nunca supimos más al respecto, y por eso me permití opinar. O sea que nosotros, como grupo gestor y la red de grupos gestores, no sabíamos que había un diseño de una propuesta de ley de competitividad. Por un lado, me alegra que exista, pero por otro lado, preocupa que no se está dando lo que decía aquí el compañero sobre esa necesidad de la concertación, de la discusión previa, de manera que las leyes surjan ya como una propuesta más consensuada, y que realmente obedezcan a las realidades sociales, tal como debe ser el espíritu como ya lo recomendaba Montesquieu hace dos siglos."

Dr. F. Alburquerque: "Bueno Rokael, va todo contra ti."

Dr. Rokael Cardona: "A mí me gustan estos retos. No es una Ley de Competitividad. El Programa Nacional de Competitividad se convirtió en ley porque teníamos que conseguir el financiamiento para que opere el programa, y tú sabes que en economía ha habido muchos cambios, y que eso no permitió una estabilidad en todo el proceso. Yo lo que estoy planteando es que este es un buen momento para retomar la concertación entre el sector privado regional y las autoridades de gobierno, del que está terminando y del nuevo, sobre todo del nuevo gobierno para que efectivamente se le dé a este programa la transparencia que tiene. La compañera de República Dominicana decía eso; claro, porqué no socializar el Programa de Competitividad, si es un programa común y corriente hasta cierto punto. No es un programa secreto de Estado, si es para fomentar el desarrollo económico, la información, etc. Entonces yo planteo eso de que es un momento par la concertación público-privada. Y naturalmente en este punto yo no voy a sustituir a los empresarios; yo puedo ser un facilitador, pero son los empresarios los que tienen también que organizarse e incidir en el tema.

Y en efecto, las leyes de descentralización son de las pocas que tuvieron dos años de concertación política. Pero previo a eso, la comisión paritaria de gobierno y pueblos indígenas en el gobierno anterior, trabajó durante dos años en elaborar de los primeros borradores del Código Municipal y de la Ley de Consejos de Desarrollo. De tal manera que usted tiene razón; sólo la concertación seria, política, democrática le puede dar credibilidad a la política pública, consistencia y continuidad. Yo creo que lo que nosotros hemos logrado es importante, que yo no soy miembro del partido de gobierno. Yo estaba trabajando en FLACSO, Costa Rica, cuando el presidente de la República me llamó a finales del 99, conociendo mi trayectoria en reforma del Estado y en este tema, para hacerme cargo. Y la opinión pública sabe las luchas que tuvimos que pasar adentro del partido para que estas leyes caminaran. De tal manera que si algo tienen las leyes de descentralización es la concertación política. Y le voy a poner un ejemplo. Al principio, las ONG's querían que en los municipios hubiera dualidad de poderes. Eso para este país hubiera sido regresivo, porque es un país con poca institucionalidad democrática. Logramos en la concertación final conciliar el interés de las ONG's con el interés del gobierno para que fuera el alcalde y su corporación el elemento de dirección de ambos. Por eso hoy en Guatemala hay dos consejos: el concejo con "c", que es la corporación municipal electa democráticamente, y el consejo con "s", que es el consejo municipal de desarrollo urbano-rural, que tiene dentro de sus funciones la planificación democrática del desarrollo para proponer políticas de desarrollo que a la vez se concertan con la Corporación Municipal. Entonces, lograr resolver ese punto fue importante. No pudimos resolver el otro que da mucho conflicto. No pudimos resolver que en los departamentos el Consejo Departamental Estuviera integrado y presidido por autoridades electas; eso no lo logramos. Hay mucho funcionario público nombrado en los consejos, que genera un conflicto de intereses. Lo que mandan los Acuerdos de Paz, pero no se ha convertido en Ley; es un reglamento; yo creo que no es ni reglamento. El hecho de que la sociedad civil proponga una terna y de ahí el presidente escoja. Por eso estamos proponiendo que en la nueva Ley de Gobernadores, los alcaldes propongan una terna, y que el presidente sólo refrende al alcalde que fue electo para que el presidente no tenga la oportunidad de poner siempre a la gente del partido gobernante a cargo de la gobernación. Actualmente, todos los gobernadores son del partido gobernante, y eso no fortalece la democracia. Al contrario, si la oposición política no tiene expresión política genera malestar, y eso es lo que está ocurriendo en varios departamentos del país. Lo que mejor está funcionando son los Consejos Locales de Desarrollo y los Consejos Municipales. La Ley de Consejos tiene otro gran vacío. El vacío que tiene es que en ninguna parte se aclara de dónde se van a sacar los recursos para los programas y proyectos. Y eso ha generado todo un problema, y por esa razón es que nosotros estamos planteando para el futuro que de los recursos que hay otras fuentes se trasladen a las municipalidades para incrementar el situado constitucional para que los municipios puedan tener una mayor autonomía tributaria. Yo pienso que para responder al señor alcalde o candidato a alcalde, pienso que el gran desafío de nuestro país es desafío de institucionalidad democrática. Y esa institucionalidad democrática pasa por la autonomía municipal, por los Consejos Locales de Desarrollo, por la participación ciudadana, y por un nuevo diseño de gobierno departamental en donde los gobernadores sean electos, pero por un mecanismo democrático diferente al que hoy está."

Dr. F. Alburquerque: "Una pregunta más antes de cerrar este debate."

Segunda ronda de preguntas del público:

  • "Arnulfo Vásquez de Totonicapán y trabajando en Quetzaltenango. Quisiera un poco que los panelistas regresaran un poco al tema de desarrollo económico, en el sentido de que desafortunadamente en los municipios la extrema pobreza también toca las municipalidades, concretamente. Entonces las municipalidades están en un esquema de sobrevivencia, más el del fomento económico. Entonces en este momento encuentro yo el conflicto de lo que planteaba Francisco de cómo desde los ejes digamos centrales se van definiendo políticas más que orientando las capacidades que se van desarrollando desde el nivel municipal. Entonces, sólo para ver si el Dr. Cardona puede aclarar cuáles son los objetivos de este Programa de Competitividad, porque probablemente ahí haya un espacio digamos en dónde se pueda irle inyectando esa onda del fomento económico a los municipios y a las municipalidades concretamente porque desafortunadamente en ese sentido sí los alcaldes están sumamente alejados de todo el rollo económico de los municipios. Entonces la gente efectivamente primero piensa en comer y luego ver cómo incidir, y desgraciadamente, mientras no resolvamos eso sí tenemos muchas dificultades para poder incidir dentro del gobierno municipal. Lo demás, o sea en los otros niveles del proceso de desarrollo, de sobra está decir que hay un manipuleo muy grande y no quiero abundar en eso."
  • "Volviendo a lo que sería el tema de desarrollo económico local, sabemos de que hay municipalidades muy pobres, en ella existe la infrasubsistencia, por los malos recursos que no producen. Entonces, cuando hay un traslado de ese aporte del gobierno que le da a las municipalidades, si esta municipalidad no tiene digamos una gran producción su aporte me imagino que es menor comparado con un municipio más productivo. Entonces, con la experiencia que tienen los, ¿qué se podrá hacer para desarrollar estos municipios que tienen igual oportunidad que aquellos municipios con gran desarrollo? Es bonito lo que dice el Ing. Roberto Gutiérrez: trabajo en Quetzaltenango. Quetzaltenango es la segunda ciudad de Guatemala; un desarrollo industrial tremendo; una sociedad civil muy grande. Pero si hablamos de un municipio de esos que les estoy diciendo de infrasubsistencia, donde hay una mano de obra flotante que emigra hacia otras plantaciones, hacia otras oportunidades de trabajo, y a veces se van hasta México a poder lograr sus ingresos. ¿Qué se puede hacer de su experiencia que ustedes tienen con este tipo de municipios? Gracias."

Respuestas

Ing. Roberto Gutiérrez: "Voy a hacer uso de la palabra porque a mi me mencionaron. Yo lo que veo y propongo es lo siguiente: resulta que sí, Quetzaltenango tiene ciertas características que lo diferencian de muchos otros municipios. Y sólo como aclaración, la industria en Quetzaltenango no es importante, al contrario, es de las que menos contribuye al empleo y a la generación de riqueza local. Son los servicios realmente lo que más activa la economía en Quetzaltenango. Sin embargo, quisiera comentar un poco el cuestionamiento que nos hacía el compañero. Nosotros hemos tenido en el grupo gestor de Quetzaltenango invitación para ir a otros municipios a compartir la experiencia y los errores de lo que hemos aprendido. Y dentro de ellos podría mencionar a ustedes una serie de municipios sumamente pobres. Y dentro de ellos, algunos de la parte más alta de San Marcos, por ejemplo, municipios muy pobres, pero cuando nos han invitado han sido alcaldes o grupos de pequeños productores, y con ellos se ha hecho un primer ejercicio, muy superficial, pero un ejercicio para que juntos encontremos cuáles pueden ser sus oportunidades de desarrollo económico, y en todos los casos existen, existen. Lo que sucede es que sí hay que hacer ese ejercicio, y hay que discutirlo con grupos más amplios de las mismas comunidades, porque las sinergias que se dan en esas discusiones provocan hallazgos interesantes que a lo mejor ellos mismos no habían detectado. Pero podría yo poner ejemplos concretos de varios municipios sumamente pobres que por supuesto tienen esta preocupación, porque ésta es común en todos los municipios, y que en todos los casos se encuentra alguna actividad que puede ser como el despegue para su desarrollo. Pero sí hace falta un esfuerzo especial, hace falta acompañamiento muchas veces técnico y financiero para que ellos puedan avanzar en esa propuesta. De manera que ahí es donde vienen precisamente las posibilidades que un programa de competitividad podría aportar. Entonces le dejamos la palabra al Dr. Cardona, para que nos cuente cómo está pensada esa propuesta."

Dr. Rokael Cardona: "Yo creo que la pregunta más importante es qué hacer con los municipios más pobres. Nosotros hemos seguido una estrategia: diecinueve municipios; once, algunos de ellos extremamente pobres y ocho que tienen un poquito más de desarrollo. En primer lugar, estos municipios tienen que, sus dirigentes, entender que hoy ya no es la municipalidad prestadora de algunos servicios, que hoy es un gobierno gestor del desarrollo integral del municipio. Ese salto cambia el perfil del alcalde, porque el alcalde tradicional sólo se concentra en hacer obra física, incluso desnaturalizando el diez por ciento, porque el diez por ciento constitucional no dice que es para obra física; dice que es para educación, salud, inversión, etc. Entonces se requiere de un nuevo liderazgo en los municipios en función del desarrollo económico local. Y pongo un ejemplo donde esto está ocurriendo que es en Santa Catarina Mita, donde la municipalidad tiene un programa de fomento económico para los cafetaleros, tiene un programa de Internet para las comunidades rurales, etc. Es un caso que puede ser interesante. En primer lugar, es necesario un liderazgo, no sólo de las autoridades municipalidades, sino un liderazgo de los empresarios del lugar, y una concertación y alianza entre ambos. En el caso de estas dos mancomunidades lo que nosotros logramos fue poner de acuerdo a diecinueve corporaciones municipales sobre un plan estratégico de desarrollo que incluye lo económico, las inversiones, y con ello gestionar recursos que van a manejar esas municipalidades en primera instancia para caminos rurales, pero que en una segunda instancia podría hacerse para otras áreas. Se necesita de un fortalecimiento institucional de las municipalidades, poner en práctica el artículo número 20 de la Ley General de Descentralización, que está relacionado directamente con eso. Se requiere en una dimensión regional detectar nichos para el fomento del desarrollo económico. En el caso de Guatemala está totalmente claro. Tenemos municipios con un gran potencial eco-turístico. Pero ese potencial eco-turístico no va a florecer si paralelamente no hay planes de capacitación empresarial que tienen que ser producto de esta alianza. Necesitamos entonces un diseño específico, quiero decir que en eso no hemos trabajo todavía. Hay que hacerlo. Yo creo que las ponencias que dieron acá, las conclusiones, ayudarían a hacer esos diseños para que las municipalidades puedan tener un papel clave y definido en lo que concierne al fomento y desarrollo económico local. Tenemos una oportunidad también; me lo decía el alcalde de San Miguel Acatán. ¿Cómo aprovechar las remesas familiares? Hoy están ingresando a Guatemala mil doscientos millones de dólares por remesas familiares, y muchas de esas remesas vienen a esos municipios pobres. México ya tiene un programa. Guatemala podría desde lo local implementar un programa específico para darle un destino a esos recursos también para la inversión productiva.

El PRONACOM está pensado para que el país comience a salir de ese marasmo de la agro-exportación de hace más de 125 años. Un marasmo en el que el Estado era proteccionistas de un sector privado que no se animó a competir en el mundo. Y que cuando el vino la crisis; cuando los vietnamitas tomaron el liderazgo del café, los cafetaleros guatemaltecos se sentaron a llorar, porque estaban acostumbrados a pagar bajos salarios, a no tener buenas viviendas en las fincas y a tener un Estado represivo, que cuando un sindicalista quería un mejor salario llegaba el ejército o la policía militar ambulante. Ese fue el modelo de un Estado contrainsurgente del cual se aprovecharon estos sectores, y ahora cuando está la crisis no hay mecanismos. Entonces hay que generar una sacudida nacional; reconocer que tenemos debilidades y tener una competitividad. No solamente por buena producción, sino por mano de obra calificada, derechos laborales, condiciones dignas de los campesinos. Es decir, la concertación a mi juicio tiene que ser una concertación Estado, sector privado, pero también sector laboral. Es decir, si no, ¿cómo vamos a ser competitivos, si sólo el Estado y el sector privado?, y ¿qué pasa con el sector laboral?, ¿qué pasa con los productores rurales? Entonces requiere de un enfoque novedoso. El Programa Nacional de Competitividad no va a solucionar todos esos problemas, pero constituye un espacio en donde yo creo que el sector privado regional puede incidir para aprovechar lo mejor en la línea de un desarrollo económico que tanta falta hace para nuestro país."

Dr. Francisco Alburquerque: "Sí. Me toca cerrar, pero entendí que se solicitaba la opinión de los tres panelistas en relación al tema de la pobreza, y no puedo dejar de tomar ese guante, que creo que es en el fondo una responsabilidad como intelectual.

Hablando desde fuera y metiéndome donde no me llaman, yo creo que sería bueno tener claro lo que alguien también señaló anteriormente antes de que me invitaran a hablar. No olvidemos que desarrollo local no es sólo desarrollo municipal. Que lo más complicado es identificar la diversidad de sistemas productivos locales de los cuales vive la gente y de los empresarios guatemaltecos, en su mayoría micro-pequeños, donde muchos de ellos, el tema no es tanto la competitividad, sino lo que hay previo a la competitividad que es la forma de producir, la forma de comercializar y la forma de ganarse la vida. Y el tema no es tanto en recursos financieros, como de recursos más intangibles de información estratégica. Todos los conocemos, ¿no? Normalmente, siempre hay alguien que presta a un tipo de interés alto, incluso en la misma calle, de las más pobres de las poblaciones, pero lo que no está es la oferta de la información, de la comercialización, de los competidores, de los estudios de mercado; lo que hoy es fundamental para producir con un cierto nivel de certeza. Si queremos entrarle a la pobreza de frente no podemos hacerlo sólo existencialmente o dejándoselo a la cooperación internacional. Tomémoslo como reto-país, y me pongo en la piel de cualquier guatemalteco, la camisa de Guatemala, si ustedes me dejan por un momento, para decir entrémosle desde la lógica de cómo apoyar el desarrollo productivo en los distintos sistemas territoriales o locales de agrupamientos empresariales para que así a partir de la identificación de las necesidades básicas a satisfacer podamos generar emprendimientos, empleo y que pueda haber ahí entonces recursos-ingresos. Esto tiene mucho que ver con la faceta de descentralización que Rokael señaló. La fiscal, transferencia de recursos, la posibilidad de tributos para una autonomía financiera mayor, la transferencia de competencias administrativas y el tema crucial donde los dos estaban de acuerdo en que hay menos avances: el tema económico. Rokael ahí fue muy honesto. El dice, tenemos debilidades porque no está plenamente desplegado la elección directa y eso hace que algunos estén mirando más al que los designa que al territorio de donde provienen; él lo señaló.

Pero también quiere llamar la atención a algo que en su franqueza intelectual señaló también. La política es el arte de lo posible; a veces no consiste en discutir sobre qué sería lo mejor, sino cómo podemos mejor a partir de una propuesta perfectible que reconoce que es perfectible. El debate que tenemos es una muestra de cierta madurez como guatemaltecos (sigo con mi camisa), de diferentes áreas discutimos un tema que con independencia de los resultados de la legítima disputa electoral sabemos que tenemos que hablar en términos de los territorios. Y la pobreza nos pone de cara contra la pared en esta responsabilidad como guatemaltecos, como intelectuales, o como gente. Entonces si los temas principales son la identificación de esa heterogeneidad de sistemas productivos locales, a lo mejor un programa nacional de competitividad tendría que venir acompañado de un programa territorial de identificación y mejora de la productividad y los sistemas productivos locales. Y a lo mejor los municipios tienen que entender, vía mancomunidades o vía creación de organismos público-privados resultado de la concertación con todos los actores, para que sean esas instancias de tipo técnico las que lideren los procesos de construcción territorial de la oferta de los servicios de apoyo a la micro y a la pequeña empresa. Si eso fuera así, entonces estaría claro que cuando las municipalidades asumen tareas de fomento económico no sólo es para hacer empresas públicas, como he señalado, es también para abrir espacios de discusión, y resultado de la concertación, poner agencias de desarrollo local, fomentar los grupos gestores donde los haya, para que no pase como a Roberto le pasó que en cierto municipio, que no quiero decir cuál, que una vez que empieza a decir, mira lo que somos, intermediamos para que hagamos concertación, el alcalde se levanta y dice no, no, porque al final vas a fiscalizar mis cuentas. Eso es lo que no podemos hacer. Y entonces posiblemente, lo que yo también haría, y sigo ahora, quitándome la camisa de guatemalteco y poniéndome la de entrometido asesor, es buscar un proceso de formación técnica de lo que van a regir los procesos de la gestión municipal.

Ya puede ser mediante escuelas de administración pública; es decir, en el espacio entre que son elegidos y van a llevar adelante la gestión, una gestión compleja y con nuevas competencias, esas personas van a agradecer el hecho de que tengan un momento de discusión y preparación técnica de incluso reflexión y debate con otros y otros colores, porque este es un tema de territorio.

Y me pongo nuevamente la chaqueta de Guatemala; este es un tema de Guatemala, no es un tema de unas siglas. Con este tema acabamos este debate, en el cual vemos que efectivamente, y yo te voy a dar la palabra porque no quiero ser el último en hablar, ya que casi todo ha ido contra ti, te dejo las últimas palabras, ya que es la vertiente institucional. Con este encuentro y con este debate hemos visto que efectivamente Roberto tenía razón; hay vinculaciones, y si hacemos bien el proceso de descentralización, podemos hacer también mejor el proceso de desarrollo económico local y enfrentar el tema de la pobreza. Pero quisiera que fuera un guatemalteco de verdad, y no sólo uno por unos minutos el que cerrara esta mesa. Por tanto Rokael de nuevo contra ti, cierra esto."

Dr. Rokael Cardona: "Muchísimas gracias. Hay dos ideas excelentes que yo llamaría un programa de competitividad local territorial, que creo que con los recursos del PRONACOM se puede apoyar esta iniciativa y que se puedan generar estas propuestas. Y lo otro es justamente que el nuevo alcalde, el alcalde del Siglo XXI, y la Corporación del Siglo XXI, Corporación Municipal, tiene que ser un alcalde visionario, concertador, promotor, seguro de sí mismo, rendidor de cuentas como pasó ayer en Almolonga, donde se dieron las cuentas de toda inversión, abierto a la participación del sector privado. Yo creo que esto es muy importante, porque muchas veces el dirigente político se encierra en la municipalidad y no permite la expresión de los diversos sectores, en este caso del sector privado. En ese sentido yo tomo muy en cuenta la segunda sugerencia, que es la formación técnica para quienes van a regir los destinos del municipio. Tenemos una ventaja relativa, y es que una buena cantidad de alcaldes se van a reelegir. Que ya están en estos procesos.

De las dos mancomunidades que les he mencionado, hay por lo menos seis alcaldes que seguramente se van a reelegir, y que han sido los líderes del proceso de la mancomunidad. Entonces esta semilla creo que es muy importante, y poder vender la idea de un programa nacional para todos las corporaciones municipales y poder comenzar el año entrante, los primeros meses de gobierno o antes con este programa de formación técnica.

Así que yo me siento muy agradecido con la municipalidad de Cobán, con el Grupo Gestor de Cobán, con las otras municipalidades y con todas las instituciones, con la GTZ, con quienes hemos mantenido una muy buena relación por esta oportunidad.

A quienes no son guatemaltecos, les agradecemos que hayan venido acá, a que compartamos, y nos volveremos a ver en otro momento de nuestra historia política. Muchas gracias".

 

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