| Actualizado: 14/01/2004 |
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Editora: Licda. Magdala Sagastume, Asesora GTZ/PROMOCAP, Baja
Verapaz, Guatemala, C.A.
e-mail: gtzddmlv@itelgua.com
Supervisión: Angelina Vázquez Riveiro, Mag. Antropología,
Asesora DEL, GTZ/PROMOCAP, Guatemala;
Coordinadora: REDEL
e-mail: avazquez@redel.cl
Aprovechando un patrimonio arquitectónico, cultural y productivo diferenciador y significativo, un grupo de actores de San Jerónimo con iniciativa, tesón y capacidad de seducción han ido tejiendo, en torno al Museo del Trapiche por más de veinte años, un espacio de participación, crecimiento y alianzas público-privadas que favorece el desarrollo económico de la zona.
San Jerónimo, municipio del Departamento de Baja Verapaz, tiene una rica historia colonial. En 1569, los Frailes Dominicos fundaron el primer ingenio azucarero de Centro América, transformado hoy, por iniciativa y gestión de los actores locales, en el Museo Regional del Trapiche. La iglesia de San Jerónimo es una joya arquitectónica, con sus retablos de estilo barroco, rica imaginería y óleos. Además, cuenta con un acueducto, que a través de una tabujía sobre 120 arcos traía el agua que precisaba el movimiento del trapiche.
En 1986, el Instituto de Antropología e Historia inició la recuperación y restauración de lo que fueran las áreas de la Hacienda de San Jerónimo, donde se localizaba el primer ingenio de azúcar morena a nivel de Centro América. Al mismo tiempo, la Licda. Carmen Miriam Gularte inició el proyecto de investigación destinado a dar sustento al desarrollo de un museo pedagógico y didáctico, que además cumpliera la labor de fortalecer a la comunidad de San Jerónimo.
La Universidad Rafael Landívar colaboró con los planos del proyecto y se inició la gestión local para conseguir los fondos necesarios, a través de la Asociación de Amigos del Museo. Por fin en 1999, ADESCA (Aporte para la Descentralización Cultural), concedió el financiamiento para ejecutar la primera fase, que se inaugura el 24 de Julio de ese año.
Desde entonces, si bien el Museo Regional del Trapiche no cuenta con un presupuesto nacional para su mantenimiento y su base, ha surgido y alcanzado influencia extraterritorial a través del involucramiento de la comunidad, municipalidad, ONG´s y sector privado. Todo ello ha permitido que se convierta en un centro promotor del desarrollo de la zona.
A partir de su inauguración, se ha comprobado un aumento sustantivo en el flujo turístico a San Jerónimo, que se acerca hoy en día a los 10,000 visitantes anuales. Las actividades relacionadas con el turismo se han visto favorecidas de tal manera, que hoy sólo son sobrepasadas en el aporte a la economía local por la producción agropecuaria y forestal.
A raíz de la implementación del Museo Regional del Trapiche, el gobierno local de San Jerónimo, ha llevado a cabo proyectos de ordenamiento urbano que mejoran sustantivamente la imagen del Centro Histórico, el que ha logrado una integración arquitectónica que lo hace agradable y sugerente a los ojos del turista que puede reconocer en sus calles, la presencia silenciosa de un Fray Bartolomé de Las Casas, velando por la riqueza de un mestizaje que le otorga identidad a Las Verapaces.
La clave del éxito en la larga trayectoria del proyecto de consolidación del “Museo Regional del Trapiche”, ha sido, sin duda alguna, una excelente gestión, tanto para su financiamiento, como para aglutinar en su derredor, las energías creativas de voluntarias y voluntarios que colaboran en las actividades que han logrado convertirlo en un museo de experiencias de vida y que lo hacen un referente de prestigio y credibilidad para la zona.
A través de las gestiones que realiza la Asociación de Amigos del Museo, se ha logrado el apoyo de diferentes instituciones privadas y públicas, como: la Municipalidad de San Jerónimo (materiales de construcción); Asociación de Azucareros de Guatemala (materiales para la restauración del ingenio y patrocinio de actividades internas); Fundación G&T (donación de fotografías); Proyecto Tezulutlán ALA / UE (vitrinas y cerámica para la exposición); Cementos Progreso (mobiliario y sillas); Cooperativa de Ahorro y Crédito COOSANJER, R.L. (es una institución local que ha patrocinado eventos y actividades que se realizan y materiales); GTZ (asistencia técnica); los vecinos que aportan piezas ya sean donadas o prestadas para enriquecer la exposición; se ha logrado el apoyo de socios honorarios locales; Dirección de Patrimonio Natural y Cultural (aporte de recurso humano y materiales; y MOGO (donación de plantas ornamentales para la jardinización, materiales de oficina).
El involucramiento de la comunidad en el desarrollo del proyecto se ha logrado por el espacio que se ha abierto a través de la participación en actividades directas con exposiciones donde la comunidad participa en el montaje; y reuniones motivacionales, despertando en ellos el amor al patrimonio cultural y natural.
El Museo Regional del Trapiche ha motivado la visita de turistas nacionales y extranjeros a la comunidad, lo que ha permitido el crecimiento de la economía local, y ha motivado la inversión en micro empresas que han nacido de una demanda real. También ha logrado ser un aliado privilegiado para el gobierno local en su empeño de mejora y cambio del entorno de negocios en el municipio.
Fortalezas
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Debilidades
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Resultados
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FuentesEntrevistas con:
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